Un total de 1300 proyectos que se encuentran en estado de abandono y postración son los que ha detectado la Contraloría General de la República denominados “elefantes blancos” y que le han costado a la nación no menos de 20 billones de pesos. Sobre ellos, el ente de control ha anunciado que tendrá la lupa puesta en el marco del programa Compromiso Colombia que consiste en la firma entre el organismo y los gobiernos departamentales o municipales de un compromiso para que sean concluidas las obras so pena de sanciones.

Y en medio de la pandemia y guardando las medidas de bioseguridad el Contralor Carlos Felipe Córdoba, visitó obras inconclusas en el Cauca y el Chocó. Las obras inconclusas ya se encuentran detectadas y mediante un sistema de inteligencia artifical se le viene haciendo seguimiento a fin de que sean concluidas.

En Santander de Quilichao, un municipio del norte del Cauca, la Contraloría identificó una obra que debería ser un hospital de alta complejidad que sería, según el contralor, un centro asistencial necesario en este momento y registra tres años de atraso con un costo de 37 mil millones de pesos; de los cuales 25 mil fueron aportados por la Nación y 12 mil recursos de regalías. La obra no avanza y los contratistas reportan que solo han recibido el 28 % de los recursos acordados. Es decir solo 10 mil millones de pesos. El contralor de manera categórica manifestó que en una próxima visita, en unos diez meses, espera regresar a la inauguración de la misma.

Del Valle viajó a Quibdó, en el Chocó. La parada fue La “Doma”,  como ha denominado el contralor a su acción contra los elefantes blancos en un tramo de la carretera que conecta con Medellín. De inmediato se trasladó a esta obra inconclusa, un proyecto crítico que costó más de $17 mil millones  y que tiene cinco años de atraso, cinco prorrogas, cinco suspensiones y una adición de presupuesto y que beneficiaría, de estar terminada, en lo inmediato a 185 mil personas pero presta un servicio permanente de desaislar el Choco por vía terrestre.

ACOMPAÑADO POR VEEDORES

Luego de recorrer la vía el Contralor se hizo acompañar por veedores para conocer de primera mano la situación de los ‘elefantes blancos’ en la capital chocoana y llegó a una obra completamente abandonada. Se trata de la Unidad Intermedia de Salud El Caraño, una obra crítica que entró también en “Compromiso Colombia” y que debió ser entregada el 31 de agosto de 2017.

Lo que debía ser un centro de salud potente tiene hoy un compromiso institucional de reactivación para septiembre de este año, solo se ha construido el 24% de ella y afortunadamente se ha anticipado solo ese porcentaje de los casi $ 5 mil millones que cuesta según los pliegos que la adjudicaron, servirá para reforzar la atención de una comunidad agobiada por las enfermedades.

El Contralor recordó durante el recorrido, que su madre murió, no obstante su padre ser médico, por falta de elementos para salvar su vida cuando él era pequeño. Esta situación lo hace especialmente sensible a estos casos de desidia y corrupción con las unidades sanitarias que empiezan su construcción pero no terminan por la falta de rigor de los contratistas, poniendo en evidente riesgo la vida de las personas.

Finalmente recordó que las siguientes paradas en esta cacería de ‘elefantes blancos’ será Guajira y Amazonas, donde muchos contratistas presumen  que el control estuviera tan lejos como Bogotá. ”El control alcanza y mucho porque ahora y con la inteligencia artificial la detección y el desarrollo de estas obras se hace al minuto, con drones, aviones no tripulados, cruce de datos y algoritmos, elementos más rápidos que la acción de los corruptos” concluyó.

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