El Mercado Campesino de Turbaco cerró con un éxito rotundo, alcanzando ventas superiores a los 8 millones de pesos gracias a la participación de 40 productores locales que se instalaron en la plaza principal y que ofrecieron lo mejor de la cosecha y la tradición agrícola.
Entre los productos más demandados por los consumidores, el plátano verde se consolidó como el gran favorito, reflejando la tradición y el gusto local por este alimento esencial en la mesa de los hogares turbaqueros. Por su parte, la gran novedad fue el café de Kandia, que sorprendió a todos con su aroma y calidad, posicionándose como una propuesta innovadora y con gran potencial dentro de la oferta campesina.

Este contraste entre lo tradicional y lo novedoso demostró la riqueza y diversidad del campo: mientras el plátano reafirma su lugar como producto indispensable, el café de Kandia abre camino a nuevas oportunidades de mercado, mostrando que el campesino no solo conserva sus raíces, sino que también innova y se adapta a las tendencias actuales.
Apoyar lo nuestro es construir futuro
La jornada concluyó con la satisfacción de productores y consumidores: todo se vendió y el evento reafirmó la fuerza del campo turbaquero como motor de desarrollo económico y social.
Con este resultado, el Mercado Campesino se consolida como un espacio de encuentro, comercio justo y orgullo local, demostrando que apoyar lo nuestro es construir futuro.

El evento no solo representó un espacio de comercialización, sino también un encuentro comunitario donde familias, jóvenes y adultos compartieron experiencias, recetas y saberes tradicionales. La dinámica permitió fortalecer la relación entre productores y consumidores, generando confianza y promoviendo el consumo de productos frescos y locales.
Además, el Mercado Campesino se consolidó como una plataforma de visibilidad para los pequeños agricultores, quienes encontraron en esta jornada una oportunidad para mostrar la diversidad de su producción y abrir nuevas posibilidades de crecimiento. La acogida del público reafirma la importancia de seguir impulsando estos espacios que dignifican el trabajo del campo y dinamizan la economía regional.
