El adagio popular reza que no hay cuña que más apriete que la del mismo palo. Y efectivamente es lo que ha sucedido precisamente con la reforma a la salud que ha planteado el Gobierno Petro quien, pese a los cuestionamientos que ha recibido por parte de cuator ministros de su gabinente, ha desmentido la posibilidad de que existan divisiones en su gobierno. Los cuatro jefes de cartera (Hacienda, Planeación, Educación y Agricultura) elaboraron un documento de 17 páginas en donde cuestionan la reforma a la salud y la financiación de la misma. Aseguran que esto la hace inviable.

Los miembros del Gobierno, que son conocidos por su trabajo técnico: José Antonio Ocampo, Alejandro Gaviria, Cecilia López y Jorge Iván González, presentaron un documento a la ministra de Salud y al presidente Gustavo Petro, donde le exponían algunas sugerencias y diferencias con el borrador, pero que no fue bien recibido por ambos, pues aseguraron que la propuesta de los cuatro funcionarios solo saldrían beneficiados los privados y se sigue aumentando las brechas y es un modelo basado en el neoliberalismo.

Las diferencias más marcadas entre la visión de la ministra de Salud y el presidente Petro con los miembros del gabinete, está en que: por un lado, unos consideran que el sistema debe ser mixto, pues según datos del medio la reforma costaría un promedio de 90 billones de pesos y el Estado no tiene como sustentar los gastos de salud al 100%, sumado a que los ministros que presentaron el documento consideran que no se deben acabar las EPS y que al igual que otros políticos, los ministros y el director del Departamento Nacional de Planeación señalaron que el proyecto debería haberse presentado como ley estatutaria.

“Consideramos importante adelantar el proceso de territorialización y establecimiento de monopolios en ciertos territorios. Sin embargo, se debe mantener la competencia en aquellos sitios donde las condiciones lo permitan (ej: en ciudades)”, señaló uno de los fragmentos del documento, que según una fuente del Gobierno no podía salir a la luz, pues en la reunión donde finalmente le presiente dio su apoyo completo a Carolina Corcho advirtió: “Si este documento se filtra la reforma se cae”.

¿Estatutaria u ordinaria?

En cuanto a los de ley estatutaria u ordinaria, el Gobierno se respaldó en que es una reforma a la Ley 100 de 1993, que es ordinaria, por lo que no tiene que tomarse como una transformación a la concepción del derecho como tal. Sin embargo, Ocampo, Gaviria, López y González señalaron que al ser tocado un derecho fundamental debería haberse tratado como tal y pasarla de forma estatutaria.

“A juicio de estas carteras, la regla establecida en el artículo 28 desconoce este mandato y en esa medida podría adolecer de un vicio de inconstitucionalidad”, escribieron los funcionarios en el documento. Ahora bien, como se sabe, la diferencia está en que como ley ordinaria son menos debates y se debe esperar menos por su aprobación.

Asimismo, en cuanto al presupuesto, la ministra sostiene que es más viable que el Estado se haga cargo de todo el gasto de salud a que el sistema sea mixto, pues considera que el actual modelo es insostenible en el tiempo y que las deudas actuales de las EPS son recuperables en buena medida por lo que esto aportará al proyecto. Sin embargo, se tiene preocupación, pues en el presupuesto hacen falta varios puntos como: la eliminación de copagos, la eliminación de copagos, incapacidades y licencias de maternidad y paternidad y la unificación de primas de los regímenes contributivo y subsidiado.

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