Una ayuda inesperada se le presentó al alcalde Turbay, cuando se encontraba en el proceso de recibo y entrega a la ciudadanía, de un tramo de vía en la salida de la tercera avenida de Bocagrande, hacia la Avenida San Martin, en el Sector de la Infantería de Marina.
Esta curva es ampliamente conocida por la eterna inundación que, en ella, históricamente, se ha presentado, producto de una mezcla de acumulación de aguas lluvias no drenadas y la intrusión de aguas de la bahía, en momentos de marea alta. Este punto es quizá el de peor movilidad en Bocagrande, toda vez que la inundación obliga a una drástica reducción de velocidad, con el consabido e infinito trancón.
Dentro de los alcances del gran proyecto “cuatro en uno”, que, en esencia, busca resolver en forma definitiva los problemas estructurales de drenajes e inundaciones de Bocagrande y Castillo Grande, se encontraba obviamente la famosa curva de la infantería, para ser trabajada y entregada en forma prioritaria, por los ya mencionados problemas que, además, después de múltiples intentos de solución, incluyendo los exóticos picos de pato, nunca habían podido resolverse.
Efectivamente la curva fue terminada en tiempo racord y debido al gran avance del resto del proyecto, se dio al servicio en presencia de muchos vecinos que desde luego celebraron y manifestaron que, habría que esperar una gran lluvia para probar la eficacia de los trabajos. Aquí fue, precisamente, cuando llegó la ayuda inesperada para el alcalde, ya que de inmediato se precipito un aguacero torrencial, que hizo saltar de alegría a todos al comprobar que el sistema drenaba perfectamente y tal como se había prometido al realizar estudios y diseños.
Más allá de lo anecdótico y de los buenos resultados del trabajo de la curva de la infantería, lo cierto es que, este es otro de los grandes proyectos de alta complejidad que ha acometido el alcalde, con la colaboración de su equipo y los contratistas designados para su ejecución. Se bautizó con el extraño nombre de cuatro en uno, porque a través de su desarrollo, se busca resolver cuatro situaciones bastantes complejas y de vieja data, en los barrios de Bocagrande y Castillogrande, como son: drenajes pluviales, intrusión de mareas, construcción de la Avenida Chile y de un magnífico paseo peatonal, que es una de las grandes atracciones que se les regalará a los vecinos para encuentro y disfrute.
Aunque aún hay incrédulos que, después de muchos intentos fallidos, todavía no creen en el cuatro en uno, lo cierto es que la ayuda enviada por San pedro, permitió comprobar que por fin la cosa va por buen camino.
