El alcalde Dumek Turbay ha puesto sobre la mesa una reflexión que toca el corazón político y económico de Cartagena. Aunque el presidente Gustavo Petro ha sido el mandatario que más veces ha visitado la ciudad, Turbay recuerda que ninguna de las más de 600 obras de infraestructura social ejecutadas durante su administración ha contado con el concurso directo del Gobierno Nacional. En los pocos casos donde la Nación ha participado, se trata de proyectos heredados de los gobiernos de Santos y Duque.
Para Turbay, el debate no es ideológico sino de compromiso. “Cartagena necesita un presidente que la quiera, que la mire y que no la ignore”, afirma, insistiendo en que el próximo mandatario debe entender que la ciudad es clave para el desarrollo nacional. Desde su despacho, el alcalde mantiene abierta la puerta para trabajar de manera articulada en los grandes proyectos estratégicos que requieren apoyo del Estado.
Uno de esos proyectos es el Gran HUB de las Américas en Bayunca, una apuesta para convertir a Cartagena en centro logístico y aéreo del Caribe, con un aeropuerto moderno que responda a su papel como vitrina turística del país. Turbay lo define como una obra de visión continental, capaz de transformar la economía regional.
El alcalde también advierte sobre la necesidad de reformas que descentralicen el poder y los recursos. Cartagena genera una enorme riqueza productiva, pero buena parte de esos ingresos se concentran en Bogotá y no regresan a la ciudad. “Necesitamos poder decidir sobre nuestro propio territorio”, enfatiza.
Con tono firme y mirada regional, Dumek Turbay resume su mensaje: el futuro de Cartagena depende de elegir líderes que entiendan su potencial y trabajen por su desarrollo. Porque más allá de los discursos, lo que la ciudad necesita es acción, inversión y verdadera voluntad nacional para seguir echando pa’lante.
