El Senado de Colombia eligió a Honorio Henríquez, del partido Centro Democrático, como su nuevo presidente para el periodo legislativo 2026-2027. La votación se realizó el 20 de julio, en la instalación del Congreso, y resultó en un triunfo con 56 votos frente a los 45 obtenidos por Alfredo Deluque, candidato respaldado por el presidente electo Abelardo de la Espriella. Este desenlace fue interpretado como un gesto de independencia del Legislativo frente al Ejecutivo entrante.
La unión con el Pacto Histórico fue decisiva para la elección de Honorio Henríquez como presidente del Senado, pues sin ese respaldo el Centro Democrático no habría alcanzado la mayoría necesaria. El apoyo de esta colectividad, tradicionalmente distante del uribismo, evidenció una estrategia de contrapesos frente al nuevo gobierno de Abelardo de la Espriella y permitió consolidar una alianza inesperada que inclinó la balanza en la votación. Este gesto político no solo fortaleció la independencia del Congreso, sino que también abrió la puerta a un escenario legislativo marcado por negociaciones y acuerdos transversales.
Henríquez es abogado de la Universidad de La Sabana, con estudios en seguridad y defensa, y una amplia trayectoria en cargos públicos como director de la ESAP, secretario general del Ministerio del Interior y gobernador encargado de Córdoba. En el Senado ha ocupado la vicepresidencia y presidido la Comisión Séptima, impulsando leyes de impacto social como la reducción de la jornada laboral y la Ley Jacobo para la atención integral de niños con cáncer.
En su primer discurso como presidente del Senado, prometió imparcialidad y garantías para todas las bancadas, subrayando que la mesa directiva no será un obstáculo para las iniciativas que beneficien al pueblo, pero sí ejercerá un control político firme. También destacó la importancia de la unidad y del trabajo colectivo para lograr resultados en beneficio de la sociedad colombiana.
La elección de Henríquez representa un fortalecimiento del uribismo dentro del Congreso y un revés político para el nuevo gobierno, que esperaba contar con Deluque en la presidencia del Senado. Además, el apoyo de sectores del Pacto Histórico a Henríquez refleja la dinámica de alianzas inesperadas y la búsqueda de contrapesos frente al Ejecutivo, lo que anticipa un periodo legislativo marcado por tensiones y negociaciones constantes.
