El Plan de Desarrollo, Cartagena Ciudad de Derechos, establecía que el tercer año del plan, sería el año de la consolidación, es decir, el año en que se concluirían o verían realizadas todos los objetivos establecidos en el importante documento aprobado como hoja de ruta para el gobierno Turbay, por el Honorable Consejo de Cartagena.
Es probable que a la ciudadanía se les haya olvidado esta promesa del gobierno o, que ni siquiera la hayan leído, pero lo cierto es que, la realidad es más elocuente que cualquier documento y hoy por hoy, si hay algo que impresiona, semana a semana, a la ciudadanía cartagenera, es ver como aparecen obras y más obras en la heroica y como cada una de esas obras corresponde a una propuesta, un objetivo o una meta de este programa de gobierno y plan de desarrollo.
Ya ha anunciado el alcalde la entrega de un importante sector del proyecto Malecón del Mar, obra de alta complejidad técnica y financiera, pero igualmente de importancia cardinal dentro del panorama de mejoramiento de la ciudad, en su propuesta de desarrollo de frente al agua y de entrega a propios e invitados de un nuevo ambiente de encuentro y disfrute de alto calibre e inmejorables condiciones paisajísticas, espaciales y ambientales.
No acabábamos de alegrarnos de la noticia del malecón, cuando se escucha que será dada al servicio, la segunda fase del complejo y controversial proyecto de renovación urbana de Chambacú. Quizá una vez entregadas las excelentes y bien diseñadas obras y admiradas por todos, se nos olvidará la complejidad social que fue necesario desenmarañar para lograr tan importante objetivo. Recuérdese que un impresionante número de familias fue necesario reubicarlas en viviendas dignas y confortables, que hubo que resolver de manera integral el tema de los caballos cocheros y pesebreras que allí tenían asiento y, por si fuera poco enfrentar la gran batalla jurídica, contra quienes se habían apropiado de los terrenos. Es quizá el mayor éxito en cuanto a proyecto de transformación de este gobierno.
Cuando festejaban los usuarios del Parque Lineal de Crespo el anuncio de que el alcalde Intervendrá para optimizar, esta importante infraestructura pública de encuentro y deporte, recibieron la noticia de la entrada en servicio de la vía Perimetral, desde las letras en San Francisco, hasta la carrera diez y siete en el 7 de Agosto, llegando al puente Romero Aguirre y avenida Santander. Este tramo, reviste una importancia muy grande dentro de los propósitos de mejoramiento de la movilidad de la ciudad y desembotella todo el tráfico sur a norte por vía perimetral. La consolidación son acciones para darle estabilidad y carácter definitivo a algo. Tenía razón entonces el alcalde cuando anunció que, efectivamente el 2026 sería el año de la consolidación.
La ciudadanía empieza a comprender que la consolidación no es un discurso vacío, sino un proceso tangible que se palpa en cada esquina de la ciudad. Las obras entregadas y las que están en ejecución son la evidencia de un gobierno que cumple, que transforma y que deja huella. Cartagena se está convirtiendo en un referente de planificación y ejecución, demostrando que cuando se alinean visión, recursos y voluntad política, los resultados son contundentes.
El 2026 quedará marcado como el año en que la Heroica dio un salto hacia adelante, con proyectos que redefinen su movilidad, su paisaje urbano y su identidad social. La consolidación es, en efecto, la garantía de que los sueños plasmados en el Plan de Desarrollo se convirtieron en realidades palpables, y que la ciudad avanza con paso firme hacia un futuro más inclusivo, moderno y competitivo.
