El peaje de Turbaco podría volver a cobrarse a todos los vehículos, mientras el Ministerio de Transporte define si mantiene la exoneración para las categorías 1 y 2. Así lo advirtieron funcionarios de Invías durante las reuniones de cierre del proceso de reversión de la concesión vial de la Ruta Caribe, convocadas por la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) el pasado 3 de julio en Turbaco y Turbana.
El anuncio de que el peaje de Turbaco podría cobrarse a todas las categorías ha encendido las alarmas en la comunidad. Los comités ciudadanos advierten que esta medida sería un retroceso frente a la lucha de cinco años que han sostenido para desmontar los peajes injustos de la región. La posibilidad de que se elimine la exoneración para las categorías 1 y 2, mientras el Ministerio de Transporte define una resolución definitiva, ha generado un clima de tensión y prepara el terreno para nuevas movilizaciones.
En este contexto, la gran marcha anunciada para el 22 de julio cobra aún más fuerza. Ese día, Invías asumirá oficialmente la operación del sistema vial, y los líderes comunitarios aseguran que harán sentir su voz para exigir que se cumplan los compromisos y se respete la propuesta de financiar el mantenimiento de las vías con los recaudos de Gambote y Sincerín. La movilización no solo busca justicia vial, sino también enviar un mensaje claro al nuevo gobierno: el Caribe no aceptará más abandono ni decisiones que castiguen a sus habitantes.
INVIAS ASUME LA OPERACIÓN EL 22 DE JULIO
En los encuentros, la ANI confirmó que el proceso de reversión culminará el 21 de julio, y que Invías asumirá la operación el 22, recibiendo toda la infraestructura, maquinaria y equipos. Los líderes comunitarios insistieron en desmontar los peajes de Turbaco y Pasacaballos, considerados un castigo para la región, y propusieron financiar el mantenimiento de los 253 kilómetros entre Cartagena y Barranquilla con los recaudos de Gambote y Sincerín, que superan los 80 mil millones de pesos anuales. Según sus cálculos, esa cifra cubriría los costos estimados por Invías, que rondan los 75 mil millones.
La comunidad también denunció la falta de voluntad política para cumplir los compromisos adquiridos y recordó que el acuerdo entre Invías y Autopistas del Caribe pudo haber incluido la eliminación del peaje de Turbaco, pero no se concretó.
“Vamos a recuperar las vías privatizadas para mejorar la movilidad y para que el dinero nos rinda más”, afirmó Fidian García, el Capitán No Más Peaje, quien lidera la movilización. Las comunidades del Caribe esperan que el nuevo gobierno cumpla su promesa de gobernar desde las regiones y atienda las demandas de una zona que exige justicia vial y verdadera descentralización.
