El próximo viernes 3 de julio será clave para el futuro del peaje de Turbaco. El Instituto Nacional de Vías (Invías) y el Ministerio de Transporte se reunirán para concretar el cronograma de desmonte, dentro de la etapa de reversión del contrato de concesión de Autopistas del Caribe, que finalizará el 21 de julio. A partir del 22, toda la infraestructura —calzada, maquinaria y sistemas asociados— pasará oficialmente a manos del Estado.
La decisión se da tras la terminación anticipada del contrato, acordada el 29 de diciembre de 2025, debido a que el concesionario no logró el cierre financiero. Autoridades locales han insistido en que el peaje de Turbaco debe retirarse y han presentado cinco propuestas para garantizar el mantenimiento de los 253 kilómetros de dobles calzadas entre Cartagena y Barranquilla sin necesidad de este cobro.
Entre las alternativas destacan el uso de los recaudos del peaje de Gambote y otro en el Atlántico, un convenio institucional entre Gobernación y Alcaldía, la redistribución de contraprestaciones portuarias, la creación de una sobretasa portuaria del 1% sobre el valor FOB de la mercancía y una auditoría forense a los recaudos de los seis peajes de la Ruta Caribe 2 entre 2021 y 2025. Según cálculos, con ingresos anuales de entre 60 mil y 70 mil millones de pesos sería posible sostener la operación y mantenimiento de la vía.
El desmonte del peaje de Turbaco, símbolo de inconformidad ciudadana, se perfila como una decisión definitiva de este gobierno, que busca entregar al próximo mandato un esquema viable y transparente para la movilidad en la región Caribe.
