Por: Arq. William Eduardo De La Hoz Córdoba
La radio deportiva del Caribe colombiano pierde hoy una de esas voces que parecían destinadas a quedarse para siempre en la memoria de la gente. La partida de Luis Alberto Payares Villa no representa únicamente el fallecimiento de un narrador deportivo; representa también el cierre simbólico de una época dorada de la radio en Cartagena y en toda la región Caribe.
Quienes crecimos escuchando béisbol, boxeo y grandes jornadas deportivas por radio sabemos que aquellas transmisiones eran mucho más que relatos de partidos. Eran emociones convertidas en palabras. Y pocas voces lograban eso con tanta fuerza como la de Payares.
Desde la cabina, Luis Alberto Payares tenía la capacidad de transformar cada jugada en una escena que el oyente prácticamente podía imaginar. Su potencia vocal, la velocidad de sus narraciones, la emoción que imprimía en cada transmisión y ese estilo tan característico hicieron parte de una generación en la que la radio deportiva no solo informaba: acompañaba la vida cotidiana de la gente.
En muchos hogares cartageneros y pueblos de la costa caribe bastaba un radio encendido en una terraza, una tienda o un estadio para que su voz conectara barrios enteros alrededor de un partido de béisbol o una jornada deportiva. Aquella época tenía algo especial: la narración hacía que el oyente sintiera el juego aun sin verlo.
Luis Alberto Payares perteneció a una generación irrepetible de la radio deportiva cartagenera, junto a grandes voces que ayudaron a construir identidad alrededor del béisbol, el boxeo y el deporte bolivarense. Su estilo apasionado y auténtico terminó convirtiéndolo en una referencia obligada de la narración deportiva en el Caribe colombiano.
Hoy la tecnología cambió la manera de consumir el deporte, pero hay voces que lograron trascender el tiempo. La de Payares fue una de ellas.
Más allá de los micrófonos, deja un legado para nuevas generaciones de periodistas y narradores deportivos: pasión, autenticidad y amor profundo por el oficio. Y seguramente ahora recaerá también sobre Luis Adolfo Payares el enorme compromiso de continuar honrando un apellido profundamente ligado a la historia de la radio deportiva de Cartagena.
Cartagena despide a uno de sus grandes narradores populares, pero también a un hombre que ayudó a darle sonido, emoción y memoria a buena parte de la historia deportiva del Caribe colombiano.
Hay voces que no desaparecen del todo.
Simplemente quedan resonando para siempre en la memoria de quienes las escucharon.
