Las declaraciones de la ministra Elsa Margarita Noguera sobre la fragilidad del país en la ejecución de proyectos viales no pueden pasar desapercibidas. Su reconocimiento de que las concesiones han generado reclamaciones multimillonarias y compromisos a largo plazo confirma lo que las comunidades han denunciado: un modelo que privilegia a los concesionarios y deja al Estado y a los usuarios cargando con los costos.
El Capitán No Más Peaje, Fidean García, responde con firmeza: las comunidades no rechazan los peajes en sí, sino los abusos que se han perpetuado por décadas. Recuerda que desde 1998 pobladores del Eje Cafetero y del Caribe han protestado contra tarifas desproporcionadas, incluso con víctimas en las movilizaciones, y que sus reclamos son legítimos y responsables. García insiste en que se puede mantener la operación de las vías con menos peajes, equilibrar las finanzas con una sobretasa portuaria y garantizar la movilidad con acuerdos institucionales entre gobernaciones y alcaldías.

El mensaje final es contundente: el nuevo gobierno debe ser coherente con su promesa de gobernar desde las regiones. Eso implica escuchar a los comités ciudadanos, valorar las propuestas locales y poner el aspecto social en el centro de las decisiones. Porque la movilidad justa no es un lujo, es un derecho que las comunidades exigen y que el país necesita para avanzar.
