La tragedia tocó a la puerta de Yesica Muñoz. A esta joven madre el 2021 se le convirtió en una pesadilla tras la muerte de sus dos hijos por dengue. A esta situación se le sumó el temor de contraer el Covid19 en cualquier momento. El anhelo de esta mujer, en medio de la escasez y la pobreza, era sacar adelante a sus hijos Katerin y Sergio; sin embargo, en solo seis días del mes de diciembre, sus sueños se frustraron y sus hijos se fueron para siempre.
Al igual que Yesica, los cartageneros aún no despiertan de esta pesadilla llamada Dau. Las personas confiaron en este gobierno que ha resultado nefasto y ahora tiene completamente decepcionada a una ciudadanía que ve en el alcalde a un mandatario que gobierna con la víscera y con el odio que destila por los demás. Los problemas de la ciudad han crecido hoy mucho más. El endeudamiento crece y la desigualdad social aumenta.
¿Será que la administración se atreve a darle la cara a Yesica acompañarla tras la muerte de sus hijos?; ¿Será que Johana Bueno se atreve a seguir bailando en medio de una crítica situación y la veintena de jóvenes y menores de edad que han muerto producto del dengue? Es lamentable y tiene que decirse: LA INEPTITUD HA GENERADO TODAS ESTAS MUERTES. Alguien tiene que asumir la responsabilidad de lo que está pasando. Que quede claro que esto no se resuelve con ‘Facebook live’, con Holis, con frases manías como ‘Tú papá te quiere’ o morisquetas desde Egipto.
Esta es una triste realidad que hoy afrontan los cartageneros y el dolor de Yesica habla por todas las personas que hoy ven en la administración la ineptitud y la negligencia para hacerle frente a un grave problema. La ineptitud de Dau esta más que reflejada en el desorden que hoy vive la ciudad en estos momentos. El odio y la indiferencia reinan y poco o nada les interesa el lamento de Yesica que clama cuanto antes que cese la pesadilla. Nos sumamos al dolor de Yesica y desde este portal le extendemos nuestras más sinceras condolencias. Y al resto de cartageneros les manifestamos que pronto cesará la horrible noche.

