La llegada de Elsa Noguera al Ministerio de Transporte ha despertado gran expectativa en la región Caribe, especialmente en Bolívar, donde el tema del peaje de Turbaco vuelve a ocupar el centro del debate. La reunión del pasado viernes 3 de julio dejó entrever que, si no se toman medidas concretas en los próximos días, el cobro podría reactivarse para todas las categorías, generando preocupación entre los habitantes y transportadores del área metropolitana de Cartagena.
Durante el encuentro, representantes de Invías, ANI y autoridades locales discutieron las alternativas para evitar el regreso del cobro, que fue suspendido temporalmente tras las protestas ciudadanas. Sin embargo, la falta de acuerdos sobre la financiación del mantenimiento vial y la reversión del contrato de la Ruta Caribe, prevista para este mes, mantiene la incertidumbre. El Ministerio deberá definir si se mantiene la exoneración o si se implementa un esquema de compensación regional.
Elsa Noguera, reconocida por su experiencia en infraestructura y gestión pública, enfrenta su primera gran prueba como ministra. Su reto será equilibrar la sostenibilidad financiera de las vías con el impacto social que tendría reinstaurar el peaje. La expectativa es que su enfoque técnico y su conocimiento del Caribe permitan encontrar una solución que combine eficiencia y sensibilidad territorial.
El peaje de Turbaco ha sido símbolo de inconformidad ciudadana durante años, y su eventual retorno podría reavivar las tensiones entre el Gobierno Nacional y las comunidades locales. Por eso, los próximos días serán decisivos: el Ministerio deberá definir una hoja de ruta clara antes del 21 de julio, fecha límite para evitar la reactivación del cobro.
La región espera que la nueva ministra marque un punto de inflexión en la política de transporte del país. Su gestión podría determinar no solo el futuro del peaje, sino también el rumbo de la conectividad y la inversión en infraestructura del Caribe colombiano.
