Colombia ya pasó página tras el ajustado triunfo 1-0 sobre Ghana en Kansas y ahora se concentra en Suiza, el segundo rival en etapa de mata-mata que tendrá en este Mundial 2026. El marco es ideal para que Luis Díaz rompa su maleficio en la competencia y justo en un partido en el que tendrá enfrente a un viejo conocido con el que tiene una deuda pendiente: Gregor Kobel.
Lucho comenzó el Mundial muy arriba pero fue disminuyendo su rendimiento con el correr de los partidos. Siempre manteniéndose activo, peligroso, falló en aquello que le elogiaron durante toda la temporada en Bayern, la definición.
Atormentado por los fuera de juego, infracciones y falta de resolución, Díaz reconoció que debe mejorar la puntería y pidió que la gente no deje de creer en él, afirmando que sabe que esperan «goles y asistencias» de su parte en este Mundial.
Así lo dejó saber en zona mixta luego del partido con Ghana, juego en el que se quedó con el premio MVP -que él admitió merecía otro compañero-. Para intentar quebrar la sequía de 3 partidos sin gol, a Díaz se le presenta un escenario óptimo: unos octavos de final de Mundial ante Suiza y en un juego que podría depositar a Colombia otra vez en una instancia que supo ser récord en 2014.
Para poder terminar con la malaria de goles, Díaz no la tendrá fácil. Del otro lado estará Gregor Kobel, el muy buen arquero suizo que ya es un viejo conocido para Lucho, ya que es el portero de Borussia Dortmund.
