Cuando la estupidez y la incapacidad gobiernan no hay nada que hacer, solo hay que esperar a que pase la horrible noche, y que así como apareció de la nada, desaparezca el incapaz que nos gobierna.

«Nunca subestimes la estupidez humana”, dijo una vez en una entrevista el profesor israelí Yuval Harari. Y creo que tenía razón, la estupidez, aunque parezca contradictorio es una de las formas más inteligentes de gobernar, cuando no se sabe nada, y cuando se autoproclamó “EL salvador”, pero que a la postre, nos ha llevado a tener los peores índices de ingobernabilidad, muertes e competitividad como ciudad, en los últimos 4 años.

La ciudad enfrenta su peor escenario, en cuanto a todas sus variables, somos una de las ciudades más inseguras de Colombia, las muertes por sicariato se han incrementado en este último año un 75%, enfrentando un escenario tétrico, cuando van 340 muertes por esta vía en lo que va de este 2022. Y es que no es para menos cuando las medidas para contrarrestarlo han sido tan estúpidas como inoperantes. Se sigue buscando la fiebre en las sabanas y no en el mismo núcleo del problema.

Cartagena pasó a ser la ciudad con menos índices de competitividad en materia de infraestructura, salud, y movilidad. En estos tres años, no hay un proyecto de infraestructura que mostrar, solo se recurre a la visión de alcaldía de pueblo, reparar calles y poner luces en navidad, en donde se han gastado más de 100 mil millones de pesos, que a la postre solo tratan de engrandecer el ego del INACAPAZ MAYOR. Poner un tractor navideño en cada barrio, es engrandecer el ego de un gobernante que se ha ganado el rechazo, incluso de aquellos que se dejaron embelesar por las promesas de cumbiambera del Mesías Zambiloco.

El incapaz, también le hizo creer a el pueblo que su lucha contra la corrupción sería su bandera, y que en su gobierno no habría un solo caso de estos. Cosa que ha sido todo lo contrario. Cuando alguien culpa o responsabiliza de las cosas siempre a otros quiere decir que es una persona que no asume su propia responsabilidad en lo que le ocurre personalmente o en lo que sucede en general, en el mundo que le rodea, y ahora el INCAPAZ, ha dicho que lo que está pasando en la ciudad no es culpa de él sino de los que lo persiguen, que hay un complot para desprestigiar su gobierno.

Sigue la estupidez humana desbocada en la ciudad, y lo peor, es que no quiere asumir su responsabilidad. Tenía razón el profesor YUVAL HARARI.

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