Tal como se había indicado, a las 9:00 de la mañana de este viernes, el Distrito junto a los representantes e ingenieros de la firma Atila, se reunieron en el edificio Aquarela para dar el primer ‘monazo’ del desmonte de la edificación.

Durante este evento, se indicó que: «se hará un desmonte piso a piso, por etapas, con el objetivo de salvaguardar el patrimonio histórico y cultural de la humanidad, dando así inicio a la materialización definitiva del procedimiento técnico para derribar dicha estructura».

Por su parte, Nelson Chiquizá, ingeniero de Atila, señaló que van a empezar el proceso con la colocación de diferentes elementos de protección que «nos permita tener mayor control con el personal que estará a cargo y con los vecinos del sector».

Contrario a lo que se creía, en este desmonte no se utilizarán explosivos, sino que se utilizarán diferentes elementos que ayuden a tener una mejor ejecución.

«Inicialmente, cinco pisos serán desmontados manualmente por un proceso de demolición neumática debido al deterioro que tienen esos niveles. Posterior a ellos se hace un desmontaje con técnicas de corte en diamante y uso de equipos de elevación de cargas elemento a elemento, sección de muro a muro, sección de placa», explicó el ingeniero Chiquizá, agregando que esto es con el objetivo de generar un menor impacto durante la ejecución de las actividades.

Proceso sostenible
Recordemos que este proceso sumamente técnico costará $11 mil millones y tardará seis meses. Consistirá en un método innovador, eficiente y sostenible que preserve el medioambiente y no afecte viviendas cercanas, especialmente, que no haya ningún riesgo estructural para el Castillo San Felipe.

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