El presidente Abelardo De la Espriella anunció la militarización de Santa Marta como respuesta inmediata a las amenazas de paro armado lanzadas por las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN), tras la muerte de alias Chalo y de un hijo de alias Pinocho.
Desde la capital del Magdalena, el mandatario lideró un consejo de seguridad extraordinario y ordenó a la fuerza pública blindar la región, recuperar el control territorial y emplear todas las capacidades legítimas del Estado contra quienes persistan en la criminalidad.
“Aquí el que no se someta será dado de baja, y no voy a permitir que sigan arrodillando, a través del terror, a nuestra gente”, enfatizó De la Espriella.
El Gobierno reportó la captura de tres integrantes de la estructura en Santa Marta y dos en Riohacha, y aseguró que las operaciones continuarán hasta neutralizar por completo a los responsables de intimidar a la población.
El presidente recalcó que ningún grupo armado podrá imponer condiciones a los ciudadanos y que el Estado acompañará a las comunidades amenazadas, reafirmando que la seguridad será prioridad en su administración.
