Todo parecía indicar que el crimen del fiscal antidrogas paraguayo Marcelo Pecci, en la isla de Barú, ese martes 10 de mayo, sería perfecto. Todos los detalles habrían sido ultimados desde Medellín, ciudad desde donde habrían salido las cinco personas que fueron contratadas para cometer este acto.
Un informante o eslabón en la cadena quedó suelto y fue fundamental para que la Fiscalía conociera los mínimos detalles del hecho y poder dar con los presuntos implicados. La recompensa fue clave en el esclarecimiento por el asesinato del fiscal paraguayo Marcelo Pecci en Cartagena.
Los sicarios, dos ciudadanos venezolanos, estuvieron cerca del hotel y las playas cercanas, alquilaron la moto acuática y fijaron la ruta de escape. El crimen estaba planeado y listo para ejecutarse. De acuerdo con la fuente de la Fiscalía, en este proceso, los delincuentes escogieron el día y la hora del crimen.
UN MES DE INVESTIGACIÓN
El trabajo para esclarecer el homicidio del alto funcionario paraguayo se extendió por casi un mes. En todo este tiempo, el ente investigador colombiano junto con la Policía Nacional, fueron acumulando no menos de 100 pruebas que hoy conforman ese acervo probatorio que han ido presentado en las audiencias que se adelantan en la ciudad de Cartagena.
Las capturas le fueron legalizadas el pasado fin de semana a los capturados. El ente investigador reveló los roles que cumplieron cada uno de los sindicados así: Wender Stik Scoot Carrillo, hombre 31 años de nacionalidad venezolana, sería la persona que llegó en la moto acuática con otro hombre quien es buscado por las autoridades y accionó el arma en tres oportunidades contra Pecci.
Eiversón Adrián Zabaleta, un cartagenero de 23 años, habría sido el encargado de movilizar a los sicarios a bordo de un vehículo particular hasta la isla, mientras que Francisco Correa Galeano, fue el supuesto coordinador y financiador del plan criminal.
Según la Fiscalía, en el hotel Decameron estaban dos de los cinco capturados. Se trata de Marisol Londoño Bedoya y Cristian Camilo Monsalve Londoño, madre e hijo, quienes presuntamente se hospedaron en el hotel para hacer la marcación del fiscal Pecci e informar a los sicarios el momento exacto cuando se encontraba en la playa privada.
Lo que se conoció en las diligencias judiciales es que los asesinos recibieron la orden de atacar al fiscal Pecci. Mientras unos se embarcaron en un recorrido para seguir de cerca al funcionario una vez aterrizó en Colombia, otros se desplazaron a Cartagena a la espera de los detalles y la rutina del fiscal durante su visita de turismo. Una vez llegó al hotel, los delincuentes que lo seguían también se hospedaron y permanecieron muy cerca de la futura víctima.
Para hoy están previstas las audiencias de imputación de cargos y solicitud de medidas de aseguramiento luego de la legalización de capturas que cumplieron los debidos trámites.
FOTOGRAFÍA RCN

