Cartagena está viviendo un momento importante. El alcalde Dumek Turbay ha presentado una propuesta que responde a una necesidad que lleva décadas sin resolver: crear la Localidad Insular. Se trata de un gobierno cercano y con capacidad para gestionar los asuntos de los 11 corregimientos que forman parte de la zona insular de la ciudad.
Esta iniciativa no es solo un acto simbólico. Es parte del plan de desarrollo Cartagena Ciudad de Derechos. El objetivo es asegurar que haya inclusión, equidad y oportunidades en todos los lugares. Llegar a la zona insular y apoyar su crecimiento significa reconocer que estas comunidades han estado olvidadas durante mucho tiempo. Ahora necesitan liderazgo para mejorar su situación.
El primer paso que se está dando es muy importante. La Localidad Insular no solo permitirá repartir mejor la administración, sino que también abrirá nuevas posibilidades para el futuro. Se podrá pensar en el futuro de la Zona Insular con proyección turística, sin abandonar sus aspectos sociales y culturales. Estos corregimientos tienen mucho por ofrecer: playas, tradiciones, comida y una cultura rica. Con el apoyo del gobierno pueden transformarse en motores de desarrollo sostenible.
La Localidad Insular también permitirá crear proyectos de infraestructura, educación y salud con un enfoque adaptado a cada lugar. El turismo, por ejemplo, puede ser una fuente de ingresos si se maneja de forma responsable y respetuosa con el entorno. La riqueza natural y cultural de los corregimientos insulares es un valor muy importante. Con el respaldo institucional, estos lugares pueden ayudar a que Cartagena se convierta en un modelo internacional de turismo comunitario y responsable.
Esta propuesta representa un avance hacia un gobierno más participativo. La descentralización ya no es solo un discurso. Ahora se convierte en una herramienta real. Las comunidades insulares tendrán voz y capacidad para decidir sobre sus propios proyectos. Es el momento de la zona insular. Se cumple un sueño que llevaba mucho tiempo esperando: que los territorios insulares de Cartagena dejen de ser periferia y se conviertan en actores clave del desarrollo de la ciudad.
Crear la Localidad Insular no es solo un cambio administrativo. Es un acto de justicia territorial. Con Dumek Turbay, Cartagena avanza en un camino de inclusión y reconocimiento. Llegó el momento de que estas zonas dejen de ser olvidadas y se conviertan en pilares del crecimiento turístico, social y cultural de la ciudad. Con esta decisión, Cartagena afirma que es una verdadera Ciudad de Derechos.
