El primer sistema de transporte acuático por la Bahía de Cartagena, lo conformaba una embarcación que se llamaba el Ferry Dancing, la cual zarpaba en el Muelle de Los Pegasos, atravesaba la bahía y llegaba hasta el Fuerte de San Fernando en Bocachica, sitio en el que desembarcaban los turistas, dispuestos a pasar un día de playa, sol, cervezas y un almuerzo, generalmente de pescado frito, arroz negrito, patacones y ensalada.
Por esa época Bocachica era el lugar turístico insular por excelencia. No se habían descubierto los encantos de las playas blancas y, el destino, como dicen los expertos, ofrecía además un paseo guiado por el fuerte, momento en que se contaba la historia, en la que los guías locales, dejaban caer uno que otro cuento y leyendas de su propia cosecha. El viaje se complementaba con la compra de algunas artesanías marinas, fabricadas por los nativos y productos de contrabando que los boca chiqueros, conseguían en sus excursiones nocturnas, arrimados a los buques de altura.
Después llegaron El Fiesta, El Corsario y los Alcatraces, lo que incrementó el flujo de turistas y consolidó el transporte acuático que, aun hoy perdura, bajo otras modalidades y obviamente a los nuevos destinos de playas blancas, que poco a poco, crecieron y llevaron a la caída del imperio de Bocachica.
Así que, transporte acuático por la bahía siempre ha habido y el objetivo del actual gobierno del alcalde Turbay es desarrollar un gran proyecto para que, esta modalidad de transporte se convierta en uno más del servicio público, brindando a los cartageneros, recorridos desde y hacia los diferentes barrios de la ciudad conectados directamente con la bahía y con las rutas terrestres de Transcaribe.
La propuesta incluida inicialmente en el programa de Gobierno Turbay y luego formulada en el Plan Cartagena Ciudad de Derechos, viene a ejecutar la estrategia de desarrollo de frente al agua que se definió, como eje estructural de este gobierno y de la cual forman parte proyectos como: Malecón del Mar, Protección Costera, Recuperación de Puerto Duro, Caño Juan Angola, Ciénaga de Las Quintas y Ciénaga de la Virgen.
Este proyecto, al igual que otros de este gobierno, también fue víctima de la incredulidad de los cartageneros quienes, el próximo mes de diciembre serán sorprendidos, cuando las primeras embarcaciones comiencen a surcar nuestra bahía, llevando pasajeros hacia los diferentes muelles, que para tal fin serán acondicionados, en los puntos escogidos para la operación de atraque.
El proyecto adicionalmente aportará al mejoramiento de la movilidad y a incrementar la oferta de transporte de calidad para los cartageneros.
