Colombia amaneció en emergencia. Un sismo de magnitud 7,4 sacudió al país este lunes 10 de agosto de 2026, con epicentro en San José del Palmar, Chocó. El movimiento telúrico, que se prolongó por casi cuatro minutos, se sintió con fuerza en gran parte del territorio nacional y dejó daños graves en ciudades como Manizales, Pereira, Cali y Medellín.
Las primeras imágenes muestran edificios colapsados, calles cubiertas de escombros y ciudadanos evacuando en medio del pánico. En Manizales y Pereira, varias estructuras se desplomaron parcialmente, mientras que en Cali se reportaron cortes de energía y agua tras el derrumbe de locales comerciales y hoteles. Medellín también registró daños progresivos en edificaciones, aunque de menor magnitud.
La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres activó de inmediato los protocolos de emergencia y envió equipos de verificación a las zonas más afectadas. La gobernadora del Chocó confirmó heridos en Quibdó y pérdidas materiales significativas. El presidente Abelardo de la Espriella anunció la instalación de un Puesto de Mando Unificado y su viaje a Pereira para acompañar a las familias damnificadas.
El temor por nuevas réplicas mantiene a la población en alerta. Ya se registró un movimiento secundario de magnitud 4,8 en la misma región del epicentro. Las autoridades recomiendan mantenerse alejados de estructuras dañadas, preparar kits de emergencia y seguir las indicaciones de organismos de socorro.
El impacto del sismo trascendió fronteras: Panamá y Ecuador también reportaron haber sentido el movimiento. Colombia enfrenta ahora uno de los terremotos más fuertes de los últimos años, con la tarea urgente de atender a las víctimas y reconstruir las zonas afectadas mientras el país entero permanece en estado de vigilancia.
