Cartagena vuelve a ser protagonista en el escenario nacional. El más reciente Índice de Desempeño Institucional (IDI), publicado por el Departamento Nacional de Planeación y la Red de Asocapitales, ubicó a la ciudad en el segundo lugar del país con 97,1 puntos, solo detrás de Bogotá.
Este ranking no es un simple listado: mide la eficiencia administrativa, la transparencia, la gobernanza y la manera en que las alcaldías se comunican con la ciudadanía. En otras palabras, refleja cómo se gobierna y cómo se siente la gente frente a su administración.
Lo destacable es que Cartagena es la única capital del Caribe en el top 10, un logro que no llega por casualidad. Su plan de desarrollo “Cartagena Ciudad de Derecho” fue reconocido como el mejor del país, y la inversión social e infraestructura —en educación, salud, vías y espacios deportivos— está marcando un cambio visible.
En un momento en que inicia un nuevo gobierno nacional, este resultado es más que coyuntural: es una señal clara de que Cartagena está lista para ser aliada estratégica del país. La ciudad demuestra que con planificación, equipo y compromiso se puede recuperar la institucionalidad y proyectarse como referente no solo en Colombia, sino en la región.
Además, este resultado envía un mensaje poderoso al resto del país: las capitales no son únicamente centros administrativos, sino motores de desarrollo que pueden marcar la diferencia en la vida de millones de ciudadanos. Que Cartagena se ubique en el segundo lugar del IDI significa que la ciudad está demostrando que la eficiencia, la transparencia y la planificación sí se traducen en confianza ciudadana y en un mejor servicio público. Es un ejemplo de cómo la gestión local puede convertirse en un modelo replicable para otras regiones.
Por otra parte, este reconocimiento también plantea un reto: mantener y superar este nivel de desempeño. La ciudadanía espera que los avances no se detengan y que la institucionalidad siga fortaleciéndose. El nuevo gobierno nacional tiene en sus manos la oportunidad de potenciar este esfuerzo, articulando políticas que respalden a las capitales y reconociendo que ciudades como Cartagena ya están mostrando que el camino hacia un país más eficiente y transparente comienza desde lo local.
Felicitaciones a Cartagena, a su alcaldía y a la ciudadanía que respalda este proceso. Hoy, la capital de Bolívar no solo brilla en los números, sino que confirma que la transformación es una realidad palpable.
