El entrenador español fue contundente al analizar lo vivido en el Parque de los Príncipes, dejando una frase que resume la magnitud del encuentro: “Ha sido, sin ninguna duda, el mejor partido en el que he estado como entrenador. Ha habido una intensidad y un ritmo como nunca y creo que los dos equipos hemos gustado porque nosotros somos los actuales campeones y porque ellos son el equipo de Europa que menos partidos ha perdido. Hemos conseguido que pierda su tercer partido de la temporada, es para estar muy contentos”.
Más allá del resultado, Luis Enrique destacó el nivel del rival y, en especial, el impacto del frente ofensivo del Bayern, donde Luis Díaz fue una amenaza constante. “Sus dos extremos, Luis Díaz y Olise… ¿de dónde salen esos jugadores? Y Harry Kane… Empezaron mejor el partido, eso nos costó un poquito”, señaló el técnico, reconociendo la dificultad que generó el conjunto alemán desde el inicio.
El español también explicó cómo su equipo logró reaccionar en medio de un contexto adverso: “En dos acciones, sin demasiado fútbol, le dimos la vuelta al partido, algo que podemos hacer porque tenemos mucha energía y porque nuestro estadio es increíble”.
A pesar de haber tomado una ventaja amplia en el marcador, Luis Enrique reconoció que el partido tuvo momentos de tensión: “Lamentamos que todo se complicara en un momento en el que era todo perfecto y ganábamos 5-2. Aun así, estamos muy contentos y el partido de vuelta volverá a ser una fiesta. Vamos a intentar ganarlo”.
En su análisis táctico, también señaló uno de los factores que permitió la reacción del Bayern en el tramo final: “Creo que en el momento en que dejas que Kimmich reciba el balón con relativa facilidad y no presionas con la misma intensidad, es cuando nos han generado más peligro y han marcado más goles”.
Finalmente, el entrenador dejó claro que la serie sigue abierta, pero con sensaciones positivas para su equipo: “Al final hemos ganado y hay que estar contentos. Lo hubiera firmado antes y no espero un partido diferente en Múnich. Vamos a intentarlo”.
Las palabras de Luis Enrique no solo reflejan la magnitud del partido, sino también el respeto hacia un Bayern liderado por figuras como Luis Díaz, quien volvió a demostrar por qué es uno de los jugadores más determinantes del fútbol europeo en la actualidad.
