La Superintendencia Nacional de Salud ordenó la restitución inmediata de la administración de la EPS Cosalud, tras demostrar ante el tribunal que la devolución a sus antiguos gestores resultaba improcedente. Con esta decisión, la entidad recupera la dirección plena de la EPS y asume la responsabilidad de garantizar la continuidad del servicio.
El pronunciamiento judicial instruyó a la Supersalud a implementar medidas técnicas, administrativas y financieras para superar las falencias estructurales señaladas por la Procuraduría y la Contraloría. El fallo busca corregir deficiencias que afectan la operación de la EPS y asegurar un manejo transparente de los recursos.
En cumplimiento de la orden, en las próximas horas se designará un nuevo gerente y un agente interventor, quienes tendrán la misión de garantizar los fines de la intervención forzosa previstos en la ley. La prioridad será proteger la atención y el derecho a la salud de más de tres millones de afiliados.
El proceso contará con el acompañamiento de la Contraloría General de la República y la Procuraduría General de la Nación, en garantía de transparencia y control. La Supersalud aseguró que actuará con firmeza y rigurosidad para cumplir con los objetivos de la intervención y restablecer la confianza en la gestión de Cosalud.
