El conflicto entre el gremio de taxistas y la concesión del Aeropuerto Rafael Núñez dio un giro inesperado: la audiencia pública prevista para el 23 de septiembre quedó suspendida.
El Sindicato de Conductores de Taxis de Cartagena (Sincontaxcar) denunció que la Operadora Internacional Aeropuerto de Cartagena (Oinac) había instaurado una querella por presuntos comportamientos contrarios a la posesión de predios. Sin embargo, la propia concesión pidió frenar el proceso para abrir espacio a la conciliación.
Frank Sánchez, presidente de Sincontaxcar, cuestionó la acción legal y recordó que ya existían avances en las mesas de negociación sobre la reubicación de las oficinas gremiales. El sindicato advirtió que defenderá los 78 años de presencia en la zona y que, de ser necesario, recurrirá a protestas pacíficas para proteger a las 250 familias que dependen de esta actividad.
Intervención del alcalde Dumek Turbay
Por órdenes del alcalde mayor de Cartagena, Dr. Dumek Turbay Paz, funcionarios de alto nivel de la administración distrital se reunieron con el gremio de taxistas para plantear soluciones definitivas. La intención de Oinac de eliminar de un plumazo las oficinas donde ha funcionado por más de 70 años la sede gremial motivó la convocatoria a paro de la CUT Bolívar y Sincontaxcar.
Una vez más, la capacidad de ejecución y la oportuna intervención del burgomaestre sirven de plataforma para avanzar en las obras que la ciudad necesita, garantizando que el proceso de modernización del aeropuerto integre a todos los actores.
Desde Oinac reiteraron que la suspensión de la audiencia busca consolidar un acuerdo definitivo y llamaron al gremio a aprovechar este espacio de conciliación en beneficio de Cartagena y su comunidad aeroportuaria.
