Por Pedro de Heredia

Desde hace rato las fiestas del 11 de Noviembre han dejado de ser un espacio de sana diversión y disfrute, se han convertido en una época de vandalismo y muerte. Los famosos retenes que se hacen con cuerdas improvisadas, más parecen actos delincuenciales, donde si no das la dádiva estás propenso a que te hagan un daño, te atraquen, o en el peor de los casos te maten. La tarea del nuevo alcalde será titánica, devolver ese sabor placentero de salir a disfrutar de unas fiestas sin esa clase de esperpentos, será posible con la ayuda de todos.

Puede venir el mismo dios Jupiter a gobernar, o a dirigir esta ciudad, pero sino hay un compromiso ciudadano, y se castiga con autoridad al que la hace, seguiremos en este marasmo de ciudad que nos han dejado.
La ciudad de Cartagena desde hace 4 años empezó a dividirse más, digo dividirse más porque esto empezó desde hace rato, cuando la clase política que nos gobernó, antes que llegara el “retractor”, solo trabajó para sus bolsillos y sus empresas familiares.

Cartagena es tan hermosa, pero a la vez tan llena de problemas, que enrarecen su definición. Una ciudad difícil para vivir, como para gobernar. La gente cree que todo se lo merece sin poner un granito de arena, cosas tan pequeñas que debemos hacer pero que no hacemos.

Una vez le escuché decir a un líder político de esta ciudad que Cartagena lo que necesita es un SICARIO como alcalde, ya que sus ciudadanos parecen vándalos tratando de destruirla, carente de autoridad, donde todo el mundo cree que puede hacer lo que le dé la gana. Donde el mototaxista, ese que le importa un “citopilio” hasta su vida, ingresa por el carril del solo bus de TransCaribe, sin ningún temor, y lo peor es que las autoridades los ven, y no hacen nada.

La muerte se ha paseado en toda la ciudad el último año, donde las bandas criminales han coaptado y desgreñado la vida de mucha gente. Los episodios que pasan en la ciudad, me hacen recordar la película brasileña TROUPA DU ELITE, donde el oficial de la Policía Militar de las “favelas” relata el nido y la red de corrupcion había, o hay entre los políticos y las bandas criminales, una situación compleja donde, según la película, donde los diputados, concejales, y alcaldes comían en el mismo plato, y se repartían el botín de todo lo que hacían.
No quiero pensar que esto es lo que ha pasado en Cartagena, donde cada día prosperan las bandas y carteles de la droga, sin ningún control, y con muertes cada día, y la policía solo captura a los autores de la muerte de un gringo, porque era necesario para proteger la imagen de la ciudad.

La corrupcion es tan grande en todas partes que la frase lapidaria del coronel ROBERTO DU NASCIMENTO, me quedó grabada: “Estamos en un sistema corrupto, donde la milicia, los políticos y los criminales, son sinónimos…esto no acabará nunca”

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