Luego de cinco meses, otro incendio se volvió a registrar en la zona de Playa y prendió las alarmas de los moradores de este corregimiento. Las llamas, al igual que el pasado 8 de octubre, alcanzaron una gran altura y fue necesario que dos máquinas del Cuerpo de Bomberos atendieran esta emergencia.
Los nativos corren de un lugar a otro tratando de sofocar las llamas que se hacían incontenibles y se temía lo peor debido a las fuertes brisa. Se estableció que son dos los hostales que quedaron reducidos a cenizas debido a esta gran conflagración, se trata de los puntos Calamarí y Jerónimo.
El origen de la conflagración no se ha podido determinar pero el llamado de la población era para que todos los organismos de socorro y de Guardacostas hicieran presencia en el lugar. Una vez logren sofocarse las llamas comenzaran las investigaciones de rigor.

