El cantautor ítalo-argentino Piero Antonio Franco De Benedictis, conocido simplemente como Piero, falleció a los 81 años en Buenos Aires, dejando un legado imborrable en la música latinoamericana. Su voz y sus letras marcaron generaciones, especialmente con la emblemática canción Mi viejo, que se convirtió en un himno de la relación entre padres e hijos y que aún hoy sigue siendo interpretada en múltiples versiones alrededor del mundo.
Nacido en Italia en 1945 y radicado en Argentina desde niño, Piero inició su carrera en los años 60 y rápidamente se consolidó como uno de los referentes de la canción de protesta y del repertorio popular. Su obra trascendió fronteras con temas como Para el pueblo lo que es del pueblo y Soy pan, soy paz, soy más, que reflejaban su compromiso social y político en tiempos de grandes transformaciones en América Latina.
Durante la dictadura militar argentina sufrió persecución y debió exiliarse en España, pero regresó en los años 80 para continuar su carrera y mantener viva su voz crítica. En Colombia, país que le otorgó la nacionalidad en 1996, Piero encontró un segundo hogar y se convirtió en un símbolo de paz y reconciliación, participando en proyectos sociales y culturales que buscaban sanar heridas del conflicto armado.
Su partida deja un vacío en la música y en la memoria colectiva de la región, pero su legado permanece intacto. Piero no solo fue un artista, sino también un mensajero de esperanza y compromiso social. Sus canciones seguirán acompañando a quienes buscan en la música un refugio de identidad, protesta y ternura.
