Por Erik Urueta Benavides
Este fin de semana que paso en la ciudad de Cartagena de Indias, que es el tercero de los cuatro (4) que tiene el mes de febrero de 2023, engrosa la lista de los más violentos en la ciudad, en esta oportunidad asesinaron a cinco (5) personas en diferentes barrios comenzando por Palestina, Olaya, Republica de Chile, Pozón, Ciudad Jardín por la Carolina y Bruselas.
Si hacemos un pequeño análisis de cifras comparado con el 2022, podemos ir pronosticando que este año 2023 pintará peor en materia de asesinatos o sicariatos, si no hay una intervención inmediata a esta problemática por parte de alguna autoridad diferente a la que tenemos en la actualidad en Cartagena.
Según los medios de comunicación
El primer mes del 2023 finalizó con 37 asesinatos, superando los que hubo en diciembre de 2022 (36) y de los de enero del año anterior (35). Agosto del año pasado, con 38 casos, es el mes más violento en 14 meses.
De los 37 homicidios en enero de este año, 16 fueron en sicariatos (una mujer entre las víctimas), 15 en riñas, uno en un caso de hurto y los restantes en hechos confusos.
Cifras de Medicina Legal indican que los asesinatos en el comienzo del 2023 superan a los ocurridos en enero de otros años. En enero de 2015 los homicidios fueron 16; también 16 en 2016; 15 en 2017; 21 en 2018; 23 en 2019; 15 en 2020; 23 en 2021; y 35 en 2022.[1]
Será el sicariato el problema, esta ilegal actividad, es más vieja de lo que creemos, veamos el siguiente texto:
La palabra sicario tiene su origen en Roma, y es aquel que procede de la palabra sica que es una daga pequeña y fácil de esconder, de punta muy aguda y filo curvo que, en la antigua Roma, se utilizaba para apuñalar a los enemigos políticos, por lo que sicario significaba hombre daga. [2]
En multitud de ocasiones, la sica era utilizada por simpatizantes que se acercaban a los rivales políticos de sus representantes y los apuñalaban. Esta práctica se realizaba con tanta asiduidad que, en el año 81 a. C., se tuvo que legislar mediante una ley, para dar castigo a aquellos que, por encargo de otros, herían o mataban a cambio de unas monedas.
Después de fracasar la rebelión en Jerusalén, los sicarios se convirtieron en asesinos a sueldo, que operaban en las grandes manifestaciones populares siguiendo a su víctima y cazándola por la espalda ante el desconcierto generalizado, de ahí el uso de la palabra en la actualidad.
El sicariato encierra un conjunto de relaciones sociales particulares donde operan cuatro actores identificables, explícitos y directos:
El contratante. Que puede ser una persona aislada que busca solventar un problema fuera de la ley. (celos, odios o deudas, tierras)
El intermediario. Es el actor que opera como mediador entre el contratante y el victimario, es un personaje clave que hace invisible al sicario frente al contratante (y viceversa), lo cual le da un poder muy grande pero también lo pone entre la espada y la pared por el nivel de conocimiento que tiene ante el contratante.
El sicario. Es el ejecutante final del objetivo de asesinar o escarmentar a alguien; lo cual le hace altamente vulnerable por el riesgo que corre cuando comete el ilícito y también porque termina siendo el eslabón más débil.
La víctima. Persona lesionada por otra.
En la antigüedad los sicarios que eran atrapados y condenados a muerte consideraban su ejecución como un martirio glorioso que les abría las puertas del paraíso.
El problema en Cartagena no es el sicariato, esta es una práctica antigua que gana terreno por la ineficacia, negligencia, omisión, falta de voluntad política, falta de políticas públicas, falta de autoridad, falta de gobierno y la falta de recursos humanos, tecnológicos y financiares en el Distrito de Cartagena por parte de quien le corresponde otorgar, crear, o gestionar, en este caso el ALCALDE WILLIAN DAU CHAMAT, para enfrentar el sicariato, es decir contrarrestar y poner freno a esta práctica de manera contundente disminuyendo a cero (0) las cifras, pero en Cartagena estas cifras van en aumento por lo antes dicho.
Y muy a pesar que se han organizado MESAS DE TRABAJO con el SENADO DE LA REPUBLICA por intermedio de SENADORES en Cartagena, con la DEFENSORIA DEL PUEBLO REGIONAL BOLIVAR, con el GOBIERNO NACIONAL y otros más, estos quedan en el mero papel y el esfuerzo de la POLICIA METROPOLITANA DE CARTAGENA sin inversiones no sirve de nada.
Mientras no se destinen las inversiones y se malgasten los recursos como en este caso que se conoció:
Un nuevo escándalo envuelve a la Policía Nacional por comprar un avión con capacidad para 13 personas cuando en realidad se pidió el presupuesto para transportar una tropa, que son algo más de 40 personas. Por la aeronave pagaron 12 millones de dólares para la policía, lo que es equivalente a 58.000 millones de pesos. [3]
En Cartagena por ejemplo las motocicletas estaban sin SOAT, los policiales quedan sin gasolina, no se ven los CAI MOVILES, en ves de aviones se deben invertir en helicóptero de patrullaje, entre otros.
En fin, la solución al problema del Sicariato, solo esta en cabeza del GOBERNANTE de turno, pero en el caso de Cartagena si no hay una intervención del GOBIERNO NACIONAL frente al tema el sicariato seguirá ganando terreno y las cifras aumentado.
[1] En enero, más de un homicidio por día en Cartagena: fueron 37 asesinatos | EL UNIVERSAL – Cartagena
[2] El origen romano de los sicarios (gladiatrixenlaarena.blogspot.com)
[3] Compra de avión de lujo enreda a generales de la Policía Nacional (hsbnoticias.com)

