Cartagena avanza en la consolidación de una de las obras urbanísticas más ambiciosas de su historia. Tras la inauguración de los primeros dos kilómetros del Gran Malecón del Mar, entre Playa Azul de La Boquilla y el Parque Lineal de Crespo, el Distrito presentó el cronograma de la siguiente fase, con la que busca posicionar a la ciudad como referente mundial en infraestructura turística y recuperación del frente marítimo.
La apuesta principal será el Mirador del Sol, una plataforma de 5.000 metros cuadrados que se levantará sobre las aguas del Caribe y cuya entrega está proyectada para marzo de 2027. Esta estructura se convertirá en el corazón del proyecto y en un nuevo símbolo de la ciudad, diseñado para ofrecer experiencias únicas tanto a cartageneros como a visitantes.
El complejo contará con la Rueda del Sol, una atracción de 60 metros de altura equipada con 20 cabinas climatizadas que brindarán vistas panorámicas de 360 grados sobre el Centro Histórico, Marbella, Crespo y el mar Caribe. A ello se sumarán espacios culturales, zonas verdes, áreas comerciales y un innovador cubo interactivo que promete convertirse en uno de los principales atractivos de la zona norte.
La hoja de ruta contempla además que en junio de 2027 se entregue el corredor costero que conectará el Mirador del Sol con La Tenaza. Este tramo incluirá ciclovías, pistas para correr, plazas de encuentro, miradores y espacios comerciales, fortaleciendo la integración urbana y la conexión directa de los ciudadanos con el mar.
Con recursos nacionales superiores a los 170.000 millones de pesos para extender el proyecto hacia Bocagrande, Cartagena avanza decididamente hacia la construcción de un ícono de talla internacional. Más que una obra de infraestructura, el Gran Malecón del Mar busca convertirse en un motor de desarrollo económico, turístico y social que proyecte a la ciudad hacia el futuro bajo una ambiciosa premisa: tener el mejor malecón del mundo.
