Estados Unidos ratificó que mantiene vigentes las recompensas contra altos dirigentes chavistas vinculados al llamado Cartel de los Soles, pese a haber certificado recientemente al régimen de Delcy Rodríguez como cooperante en la lucha antidrogas. La más significativa es la de US$25 millones por información que conduzca a la captura o condena de Diosdado Cabello, considerado por la justicia estadounidense como uno de los principales responsables de operaciones de narcotráfico hacia Norteamérica.
La certificación a Venezuela, inédita en más de dos décadas, reconoce avances institucionales en materia de cooperación antidrogas. Sin embargo, Washington dejó claro que esta decisión no implica levantar las acusaciones individuales contra figuras del chavismo, quienes continúan bajo procesos judiciales y sanciones internacionales. En ese sentido, la política estadounidense se muestra como una estrategia de doble vía: apertura diplomática con el Estado, pero presión directa sobre líderes señalados.
Cabello, actual ministro del Interior en el gobierno interino de Delcy Rodríguez, ha ocupado cargos de gran poder como la presidencia de la Asamblea Nacional Constituyente y la vicepresidencia de Venezuela. Desde 2020 enfrenta cargos federales en EE. UU. por narcotráfico, corrupción y vínculos con organizaciones criminales, acusaciones que han sido reiteradas en informes oficiales y que sustentan la millonaria recompensa.
La coexistencia de certificación y recompensas refleja las tensiones en la relación bilateral. Mientras Washington busca estabilizar sus vínculos con Caracas tras la salida de Nicolás Maduro, mantiene intacta la presión sobre Cabello y otros dirigentes, enviando un mensaje claro: la cooperación institucional no borra las responsabilidades individuales ni las investigaciones judiciales en curso.
