Un amigo solía decir que no hay nada más bello que un día detrás del otro y tenía razón. Nada como el tiempo para poner las cosas en su sitio y hasta para taparle la boca a quienes apresuradamente, expresaron opiniones temerarias y sin fundamento, acerca de los planes, propuestas y proyectos, esbozados en campaña y desde el gobierno, por la actual administración.
Cada día se ve a la gente más convencida y apropiada de los logros de este gobierno y sin duda alguna, rendida ante la evidencia, que es incontrovertible, de las cosas realizadas y en proceso de ejecución. Por qué, está bien dudar cuando te pintan pajaritos en el aire, o sea que te prometen en abstracto y te ofrecen cosas para ser ejecutadas, siempre y cuando el pollo gane la elección. Pero, ya tener enfrente las obras concluidas y los problemas solucionados, es otra cosa que quieras o no, te convence.
Ayer mencionábamos los importantes logros alcanzados en materia de pobreza monetaria y multidimensional registrados, desde el Dane, para la ciudad de Cartagena, cifras que no muestran nada diferente a la realidad de los avances que se vienen logrando, desde este gobierno. Hoy no podemos dejar de registrar los importantes avances que se vienen registrando en materia de educación, asignatura de primera importancia en el Plan de Desarrollo, Cartagena Ciudad de Derechos y por la que se ha trabajado sin descansos, desde el despacho del alcalde y en cabeza del secretario de educación.
Y no se trata de un tema fácil: no solo es mejorar unos números en las pruebas de estado, que como espada de Damocles nos martirizan día a día. Se trata de manejos complejos que involucran tanto a costosas y sofisticadas infraestructuras educativas, como a la formación adecuada de docentes y a todo un nuevo proceso pedagógico, en el que la calidad y la formación de un nuevo ciudadano, sean el eje estructurante del desarrollo. Tendrían que ser ciegos los cartageneros y no lo son, para no darse cuenta de los tremendos avances que se han logrado y que ya empiezan a mostrar como, alrededor de veinticinco instituciones educativas oficiales, aparecen en los primeros lugares de los listados nacionales.
Pudiéramos hablar igualmente de espacio público, política en la que la alcaldía ha superado con creses las expectativas de la ciudadanía, que hoy muestra su satisfacción de la manera más objetiva posible, cual es, haciendo presencia en forma masiva, en los nuevos sitios de encuentro y distracción de la ciudad.
Ya los nuevos aspirantes a la alcaldía comienzan a mostrar su preocupación, cuando observan la gran gestión hecha en este gobierno y la responsabilidad que deberán enfrentar en caso de una elección. No se trata de dejarles dinero como piden algunos. Este gobierno dejará grandes lecciones de gestión eficiente y bien planificada.
