El pasado 5 de julio de 2022 se celebró el Día Nacional del Servidor Público y en Cartagena no podía ser la excepción pues con bombos y platillos la administración distrital, a través de la Oficina de Talento Humano, en cabeza de María Eugenia García Montes anunciaba que habría francachela y comelona; sin embargo, los empleados del Distrito de Cartagena en medio de una negociación sindical del pliego de solicitudes del presente año para la firma de un acuerdo laboral pedían a gritos mejoras salariales, mejoras en infraestructura o locativas, participación sindical en procesos internos y mejora de la calidad de vida de dichos empleados.
Tal y como reposa en las denuncias efectuadas por las organizaciones sindicales del Distrito la negociación fue autoritaria por parte del alcalde William Dau Chamatt y sus negociadores. Allí no accedieron a negociar los puntos económicos del pliego en el entendido de que, según la administración, no contaba con los recursos económicos para acoger dichos puntos. Sin embargo, la Secretaría de Hacienda en el recinto del Concejo aseguró, en su momento, que el Distrito contaba con buenos ingresos para soportar las necesidades en materia económica que se presenten.
Esta celebración no es más que un ‘paño de agua tibia’ que va en contravía de las necesidades actuales de los empleados del distrito de Cartagena; esto es que, por ejemplo, en el Dadis la sede se cae a pedazos; existen dependencias sin aires acondicionados, falta de insumo y papelería en inspecciones de policía y, además, la mezquindad en negociar los aspectos económicos del pliego que propenden por mejorar la calidad de vida de los empleados.
«En medio del festín nunca escuchamos al Distrito hablarnos de los puntos que nos interesan y que deben ser motivo de lucha permanente por cada uno de nosotros. Es como si un padre de familia dentro de su casa hace una fiesta antes de invertir para arreglarla porque se está cayendo a pedazos o en resolver los problemas más elementales», precisó Erick Urueta Benavides, presidente del Sindicato de Servidores Públicos de Colombia, Sinserpublicolombia.
Y, si en efecto, esta actividad del Día del Servidor Público obedeció a un programa de bienestar no es menos cierto que, en medio de la situación que está viviendo el distrito en medio de este conflicto laboral – sindical, no era propicio el querer mostrar la armonía cuando la realidad plantea otra cosa.


