En solo 16 días del mes de enero ya se han registrado ocho hechos de sicariato en la ciudad de Cartagena. La capital del departamento de Bolívar no ha logrado superar la tensión que vivía desde el año pasado a causa del mismo fenómeno que se le atribuye, según las autoridades, a la guerra intenstina entre los clanes de la mafia y la lucha constante por la distribución de alucinógenos en La Heroica.
A lo anterior se suma el reciente golpe que le propinaron a los carteles de la droga que pretenden convertir a la ciudad en una puerta de salida por los alijos. En total fueron 185 kilos de cocaína que la Armada Nacionan incautó a una embarcación fondeada, evitando así la comercialización de más de 464 mil dosis del estupefaciente en las calles del mundo. Lo más seguro es que esto podría agudizar los hechos de sangre en la ciudad pues las retaliaciones no se harán esperar.
Aún las autoridades no se pronuncian en la ciudad en relación a la grave situación que se vive. En el primero de los hechos de sicariato ocurrido en Arroz Barato un mensaje fue claro por parte de los grupos delictivos que pretenden manejar el negocio de la droga.
Los líderes sociales coinciden en señalar que aguardan que no suceda que, en medio del fuego cruzado que ha generado esta guerra sin cuartel, caigan personas inocentes y se tengan que lamentar los hechos. «Es necesario e importante que no dejemos pasar por alto esto que viene pasando. Es urgente que se pronuncie la administración distrital y la Policía. La opinión pública tiene derecho a saber lo que está pasando en la ciudad», precisan.
Los problemas no cesan para la ciudad y los cartageneros aseguran que la percepción de seguridad es nula y va a terminar por exponer a víctimas inocentes en un conflicto que se debe enfrentar con el rigor que merece; más allá de los importantes golpes que le puedan propinar a la delincuencia. No se puede vivir en una ciudad donde reine el ‘sálvese quien pueda’. Los cartageneros y los turistas que llegan a Cartagena merecen más de una explicación.

