El incidente ocurrido la noche del sábado 10 de octubre en la Plaza de la Trinidad, cuando una mujer bailaba apoyada en la estatua del cura Umaña y terminó provocando su caída, sigue generando polémica en Cartagena. El hecho, grabado y difundido en redes sociales, ha despertado indignación entre la ciudadanía.
El alcalde de Cartagena, Dumek Turbay, pidió a la comunidad ayudar a identificar a la mujer y expresó: “No creo que esta señora permita que lleguen a su casa a destruirle sus jarrones, sus cuadros, sus adornos, sus elementos preciados”, subrayando que debe responder por los daños ocasionados.
La estatua ya fue colocada nuevamente en su sitio, pero presenta grietas visibles producto de la caída. Para los vecinos de Getsemaní, este hecho no puede quedar en la impunidad y debe servir de ejemplo para reforzar el respeto hacia el patrimonio cultural de la ciudad.
En redes sociales, los comentarios fueron contundentes: “Que pague los daños por irresponsable”, “que caiga todo el peso de la ley”, “que responda como debe ser”. Estas voces se suman al clamor de los habitantes de Getsemaní, quienes consideran que la mujer debe asumir las consecuencias de su acción.
La unión de cartageneros y vecinos del emblemático barrio refleja la importancia de proteger los símbolos históricos y culturales de la ciudad, y deja claro que la comunidad espera una respuesta firme frente a este episodio que ha marcado la vida pública de Cartagena.
