El Distrito dio un paso clave para enfrentar la crisis energética en Isla Grande. Llegó hasta esta comunidad turística con una planta eléctrica que busca garantizar el servicio y devolver la tranquilidad a residentes y visitantes. La medida responde a la urgencia de un territorio que vive del turismo y que no podía seguir padeciendo apagones constantes.
La instalación de la planta representa más que un alivio inmediato; es también un mensaje de compromiso con las islas del Rosario, que han reclamado durante años soluciones concretas. Con esta acción, la administración distrital demuestra que la energía es un derecho básico y que el turismo sostenible necesita infraestructura confiable.
Los habitantes de Isla Grande celebraron la llegada del equipo, conscientes de que la electricidad es vital para mantener hoteles, restaurantes y servicios funcionando. La planta permitirá que la economía local respire y que los visitantes encuentren condiciones adecuadas para disfrutar de este paraíso caribeño.
El reto ahora será garantizar continuidad y ampliar las soluciones energéticas para toda la zona insular. Cartagena no puede limitarse a respuestas puntuales: necesita un plan integral que asegure energía limpia y estable, capaz de sostener el desarrollo turístico y mejorar la calidad de vida de quienes habitan estas comunidades.
