Por: Luis Adolfo Payares
La creatividad es sustancial en todo momento y en toda circunstancia de la vida, más aún cuando hay momentos de crisis. Uno de los ejemplos mas claros en la historia de los gobiernos fue el de SIR WISTON CHURCHILL, quien fue un político para situaciones difíciles, para tiempos de crisis y para momentos en los que la inminencia de la catástrofe mundial se tocaba con los dedos y mostraba la gran fragilidad de las instituciones políticas.

Ante una coyuntura complicada siempre miró al futuro y nunca se dejó paralizar por lo que pudiera suceder o lo que pudieran pensar o decir de él. Fue siempre leal a sus convicciones y trabajó por el bien de Inglaterra y por el de la Humanidad. No buscó su gloria y su fama personal, sino servir a su nación y al mundo como él entendía que en cada momento debía hacerse, según sus fuerzas, su inteligencia y los equipos con los que contaba.

Todo gobernante debe tener dentro de su “staff de asesores”, a estos dirigentes que estuvieron en momentos históricos, sobre todo los que estuvieron enfrentando guerras y pandemias, como la que estamos viviendo en este tiempo. Ahora bien, en el caso de nuestra Cartagena, muchos dicen y abogan que el actual alcalde William Dau, no es político, que es un “outsider” que cayó de papaya ante lo cansada que estaba la ciudadanía de los gobernantes que plácidamente pasaron por nuestra heroica Cartagena en los últimos 10 años, han sido poco más de 14, creo.

La falta de creatividad del alcalde William Dau se ha visto en estos momentos de crisis, donde no convoca, solo divide, no proclama, sino que acusa y condena. Estamos en guerra señor Dau, con un enemigo invisible que ni siquiera sabemos como está ni donde está, solo que llegó en un barco de turismo hace mas de 8 meses y que aquella turista inglesa por cierto, como Churchil, dejó desperdigado el famoso vicho que al mundo tiene arrodillado.
Una de las principales características de esta pandemia es su carácter disruptivo, es decir no ha sido previsto, ni por gobiernos ni por la ciudadanía, pero es allí donde debe empezar la creatividad. El gobernante debe ser instintivo, acelerar los procesos y vaticinar los sucesos, allí es donde se califica el acto de gobernar, no con reacciones, sino con acciones.
Este gobierno ha sido especialista en reaccionar, y no en tomar los procesos pertinentes para poder analizar y anticiparse, ante ciertas situaciones que se les da lectura en tiempos de crisis. Y es allí en donde debe ser audaz y efectivo el gobernante, en la famosa ley de la anticipación, aquella que te da la facultad de predecir lo que puede suceder, y estar preparados ante las posibles causas y efectos. Esto no es nada fácil, solo se da con el pensamiento creativo en medio de la crisis, ejercicios que se deben hacer con un grupo excelso de asesores, los cuales deben hablar al oído, no con el chisme, sino con la idea sensata de resolver el momento y estar preparados para lo que viene.
En la ciudad no hay un plan de reactivación económica que realmente pueda suplir los mas de 80 mil empleos que se perdieron en medio de esta pandemia, y las mas de 5.000 empresas que han sido canceladas por esta guerra biológica que agobia al mundo. Esto solo se puede resolver con mucha creatividad asertiva, pero vemos que el alcalde solo es creativo para insultar y para despotricar de sus antecesores, poniéndose el rotulo de “activista anticorruptivo”. Los resultados obtenidos solo nos indican que esta escupiendo para arriba.

