La voz de los vecinos y la presión constante de los medios de comunicación lograron lo que parecía imposible: el cierre definitivo de la alcantarilla que por meses generó malos olores y focos de insalubridad en el barrio Crespo.
La medida fue adoptada por las autoridades locales luego de múltiples denuncias ciudadanas y el apoyo de los medios que expusieron la problemática. “La comunidad no se cansó de insistir y hoy vemos resultados”, expresó uno de los líderes.

El cierre de la alcantarilla representa un alivio para residentes y comerciantes, quienes esperan que esta acción sea el inicio de una solución integral al sistema de drenaje y saneamiento de la zona.
La intervención se produjo luego de que ESOVA NOTICIAS difundiera imágenes del estado de la alcantarilla, lo que generó indignación en redes sociales. El eco mediático obligó a las autoridades a actuar con rapidez, enviando cuadrillas de mantenimiento para sellar la estructura y garantizar que no volviera a representar un riesgo sanitario.
Los habitantes de Crespo celebraron la decisión como una victoria ciudadana y un ejemplo de cómo la presión colectiva puede transformar la realidad del barrio. Ahora esperan que este precedente motive a la administración a atender otros puntos críticos de la ciudad que requieren soluciones urgentes.
