Rodrigo Londoño, alias Timochenko, el último comandante de las extintas FARC y firmante de la paz, sorprendió con una carta dirigida al movimiento “Defendamos la Paz” en la que manifestó su apoyo a la candidatura de Iván Cepeda para la segunda vuelta presidencial. El líder explicó que su decisión nació de una conversación con su hijo, quien al preguntarle por quién había votado, adivinó sin titubeos: “por Cepeda”. “No pude dejar de emocionarme”, escribió, subrayando la importancia de estar “a la altura del momento histórico”.
En su mensaje, Londoño llamó a trabajar “con entusiasmo y sin ambages” para sumar apoyos, instando a limar asperezas y aclarar confusiones dentro del movimiento. Sin embargo, no dejó pasar sus reparos al gobierno de Gustavo Petro, al que acusó de inconsistencias en la implementación del acuerdo de paz, improvisaciones y egocentrismo. Señaló la ausencia de un capítulo sobre el Acuerdo Final en el Plan Nacional de Desarrollo y denunció el trato que reciben los firmantes en la UNP, sometidos —según dijo— a “humillaciones verbales y físicas”.
A pesar de las críticas, reconoció avances en atacar las causas estructurales de la violencia y pidió priorizar el futuro de los niños y niñas por encima de las diferencias políticas. En su cierre, reafirmó su afinidad con Cepeda, destacando su “vocación de paz” y su capacidad para acercar posiciones irreconciliables.
El pronunciamiento de Timochenko reaviva el debate sobre el papel de los firmantes de paz y su influencia en la política actual, justo en la recta final de la contienda electoral.
