Los veedores ciudadanos encendieron las alarmas este martes al advertir que, ante la crisis del agua en Cartagena, el Distrito tendría que asumir de manera directa el control de la sede de Aguas de Cartagena. Según sus declaraciones, la empresa no ha demostrado capacidad suficiente para garantizar el suministro en la ciudad, lo que pone en riesgo un derecho fundamental de la población.
La advertencia surge en medio del fuerte pronunciamiento del alcalde Dumek Turbay, quien rompió relaciones con la concesionaria y su socio operador Veolia, acusándolos de presuntos racionamientos intencionales y de no contar con la infraestructura necesaria para atender la demanda. Los veedores consideran que la situación ha llegado a un punto crítico que exige medidas inmediatas y contundentes.
De acuerdo con los líderes de control social, la toma de la sede sería una acción legítima para salvaguardar los intereses de la ciudadanía y garantizar la continuidad del servicio. “No podemos permitir que Cartagena siga padeciendo por la falta de agua mientras se discuten proyectos que no ofrecen soluciones inmediatas”, señalaron.
El llamado de los veedores se suma al debate abierto en el Concejo Distrital sobre la creación de una empresa pública de acueducto y alcantarillado. La discusión promete intensificarse en los próximos días, pues lo que está en juego no es solo un contrato, sino la seguridad hídrica y la confianza de los cartageneros en sus instituciones.
