Este martes 19 de mayo se confirmó la muerte de Sonia Bazanta Vides, conocida mundialmente como Totó la Momposina, a los 85 años de edad. La artista, nacida en Talaigua, Bolívar, se convirtió en una de las más grandes embajadoras de la música folclórica colombiana, llevando los sonidos del Caribe —cumbia, bullerengue, porro y mapalé— a escenarios internacionales y conquistando públicos en Europa, América y Asia.
Totó fue más que una cantante: fue guardiana de la tradición oral y musical de los pueblos ribereños del Magdalena, heredera de una cultura que supo transformar en arte universal. Su voz potente y su presencia escénica hicieron de cada interpretación un acto de resistencia cultural, un recordatorio de las raíces afroindígenas que sostienen la identidad colombiana.
El Ministerio de Cultura lamentó su fallecimiento y destacó que su legado permanecerá como símbolo de orgullo nacional: “Totó la Momposina es y será siempre una de las grandes exponentes de la música tradicional del Caribe colombiano. Su obra es patrimonio vivo que seguirá inspirando a nuevas generaciones”.
A lo largo de su carrera, Totó grabó discos emblemáticos como La Candela Viva y participó en colaboraciones con artistas de talla mundial. Fue reconocida con el Premio a la Excelencia Musical de los Latin Grammy en 2013, además de múltiples distinciones en Colombia y el extranjero.
