El Gobierno del alcalde Dumek Turbay Paz avanza con decisión en la reconstrucción integral del INEM José Manuel Rodríguez Torices, una de las intervenciones educativas más grandes que hoy se ejecutan en Cartagena. Con una inversión superior a $38 mil millones, los trabajos ya alcanzan un 40 % de avance, consolidando este proyecto como un símbolo de transformación y compromiso con la educación pública.
El INEM, institución que ha formado a generaciones enteras de cartageneros, se encontraba en condiciones que exigían una intervención profunda. La obra no solo responde a una necesidad de infraestructura, sino que busca devolverle a la comunidad un espacio digno, seguro y moderno, capaz de garantizar mejores condiciones para el aprendizaje y la convivencia escolar.
Más allá de los números, el impacto de esta reconstrucción se mide en esperanza. Miles de familias que han tenido al INEM como referente educativo ven en este proyecto la oportunidad de que sus hijos accedan a aulas renovadas, laboratorios adecuados y espacios que reflejen respeto por la educación pública. Es un mensaje claro: Cartagena apuesta por la formación de su juventud.
La magnitud de la inversión y el ritmo de ejecución demuestran que la administración distrital entiende la educación como un eje central del desarrollo. No se trata únicamente de levantar paredes, sino de construir futuro, de sembrar confianza en que la ciudad puede ofrecer oportunidades reales a quienes dependen de la escuela pública para abrirse camino.
El avance del 40 % es una señal alentadora de que el proyecto marcha en la dirección correcta. Cada etapa completada acerca a Cartagena a la meta de contar con un INEM renovado, capaz de responder a los desafíos de la educación del siglo XXI. La obra se convierte así en un referente de gestión pública y en un ejemplo de cómo la inversión en infraestructura educativa puede transformar comunidades enteras.
Con esta reconstrucción, el INEM José Manuel Rodríguez Torices se prepara para renacer como un espacio de dignidad y excelencia. Cartagena recupera un símbolo de su historia académica y reafirma que el futuro de la ciudad se construye desde las aulas, con inversión, compromiso y visión de largo plazo. Y mientras tanto, los cartageneros no terminan de admirar las obras adelantadas en el Nuevo Chambacú, otro ícono urbano que refleja la magnitud de la transformación que vive la ciudad.
