Cartagena vuelve a encontrarse con su historia. Esta tarde, el alcalde Dumek Turbay entregará a la ciudad la renovada Calle de la Media Luna, un corredor emblemático que, más allá de ser una vía de tránsito, es un verdadero símbolo de la memoria urbana y cultural de la Heroica.
Fundada en el siglo XVI como parte de la defensa militar de la ciudad, la Media Luna conectaba el rebellín en forma semicircular con el corazón del centro histórico. Fue, en sus orígenes, una entrada estratégica protegida por murallas y bastiones. Con el paso de los siglos, se transformó en acceso al arrabal de Getsemaní, con la iglesia de San Roque como testigo de su vida colonial.
Pero la historia de esta calle también guarda sombras. A comienzos del siglo XX, la Media Luna se convirtió en escenario de prostitución y crimen, un lugar de miedo que incluso aparece en las narraciones de Gabriel García Márquez. Sin embargo, la ciudad nunca la olvidó: a finales del siglo pasado, el barrio Getsemaní inició un proceso de restauración que devolvió a la Media Luna su arquitectura colonial y la convirtió en epicentro cultural, gastronómico y turístico.
Hoy, la obra entregada por la administración Turbay redondea ese proceso de recuperación. Con 293 metros de pavimento en concreto terracota, amplios andenes y un diseño que más parece boulevard que calle, la Media Luna se proyecta como corredor turístico y cultural. Su nueva imagen invita a la peatonalización, a la vida nocturna festiva y alegre, y a la consolidación de Getsemaní como destino bohemio y aventurero.
La Media Luna, que alguna vez fue defensa militar y luego pasadizo hacia el mercado público, se convierte ahora en puente entre el centro histórico, el Cerro de San Felipe y los nuevos desarrollos turísticos de la ciudad. Es un proyecto hecho en tiempo récord, con calidad y visión, que reafirma que el amor por Cartagena se demuestra con obras.
La reapertura de la Calle de la Media Luna no es solo una intervención urbana: es un acto de memoria, de dignificación y de futuro. Los cartageneros y visitantes tendrán desde hoy un espacio que resume siglos de historia y que se abre como símbolo de modernización, cultura y turismo.
