El alcalde lanzó un mensaje contundente frente a las críticas a su gestión: “Se equivocaron, porque ser enemigo del desarrollo es ser enemigo de la ciudad”. Con esta frase defendió los avances de su administración y recordó que actualmente existen 197 frentes de obra abiertos, generando empleo, valorizando barrios y mejorando la calidad de vida de miles de cartageneros.
El mandatario señaló que quienes cuestionan los procesos de transformación lo hacen por intereses políticos y no por el bienestar colectivo. Invitó a la oposición a presentar propuestas reales y a conquistar el corazón de la ciudadanía, en lugar de apostar al fracaso de la ciudad. “Si nos va bien como gobierno, difícilmente ellos tendrán opciones en el futuro”, afirmó.

Entre los proyectos destacados mencionó la construcción del hospital de Nelson Mandela, la intervención de 33 colegios y la recuperación de espacios públicos como el corredor histórico y el nuevo Chambacú. “Lo que está en ruina hay que construirlo nuevo”, enfatizó, subrayando que el cemento y el concreto son aliados del progreso en una ciudad que estuvo abandonada durante los últimos 15 años.
Finalmente, aseguró que el próximo gobierno recibirá proyectos en fase avanzada y listos para ejecución, fruto de una gestión que ha puesto la infraestructura como motor del desarrollo. “Hoy tenemos fuego en el corazón para ofrecer soluciones a los cartageneros”, concluyó, destacando que la Cartagena de 2028 será muy distinta a la de 2023, gracias a la apuesta por la obra pública y la transformación urbana.
Con este mensaje, el alcalde reafirma que el desarrollo no es un asunto de confrontación política, sino de compromiso con la ciudad y sus habitantes. La invitación es clara: apoyar la transformación significa respaldar el futuro de Cartagena y garantizar que las próximas generaciones disfruten de una ciudad más moderna, digna y próspera.
