Tanta improvisación y tomas de decisiones erradas que en nada favorecen a la ciudad dieron al traste con la imagen desfavorable del alcalde de Cartagena, William Dau Chamatt, de la que hoy da cuenta la última encuesta Guarumo – Ecoanaltica. El mandatario se estrella con un estrepitoso 57,6 % de imagen desfavorable, la peor y más baja imagen que pueda tener un mandatario a nivel nacional.
La imagen del mandatario va en picada o caída libre y no hay nada ni nadie que la pueda detener. Solo un 33,6 % lo acompañan en este momento con una imagen favorable. Hechos como el manejo de la crisis de la tercera ola de la pandemia del Covid19 cuando el mandatario dio luz verde para que la ciudad permaneciera abierta en Semana Santa o la situación que afronta Transcaribe; sumado esto al manejo de los planes de reactivación financiera de la ciudad o la crisis de inseguridad que se vive en La Heroica, son elementos o factores, entre otros que se han constituido en los índices recurrentes que permanecen en la mente del cartagenero que hoy, en un alto porcentaje, se muestra arrepentido de que un alcalde como Dau sea quien conduzca a la ciudad pues vislumbran que esta situación tiende a empeorar.
Recientemente el exalcalde y exlíder de la revocatoria Rodolfo Díaz Wrigth, manifestó en una de sus columnas que lo que está pasando en la ciudad responde a los ya postulados de la Ley de Murphy que nos dice: “todo lo que está saliendo mal, es susceptible de empeorar”. Y decía además que esta ley, que en realidad es un corolario de otra ley, mucho mas tenebrosa, es una muy mala noticia para aquellos que aun siguen esperando que las cosas en la ciudad mejoren.
La muestra fehaciente de que todo está empeorando es que desde el comienzo de año no hay una respuesta eficaz a los múltiples problemas que agobian a la ciudad y los cartageneros aún aguardan que se concreten las acciones para superar cada una de estas situaciones.
Y finalmente, lo que si está claro y lo evidencia la encuesta de Guarumo es que no podía ser que una encuesta diera unos resultados y la ciudad realmente caminara por un laberinto sin salida. Es decir que se premiara tanta improvisación y falta de sensatez para dar solución a los muchos de los problemas que hoy no dejan tranquilos a los cartageneros.


