Por Rodolfo Díaz Wright La noche que Pambelé ganó el título mundial de boxeo, me encontraba completamente solo y a oscuras, en el pequeño balcón del cuartico que compartía con Fermín Garizabal y Armando Camacho, en la calle Moor. Para un estudiante de 21 años, arrutanado, mondado y extraño, en […]

