Como contando los días, y a la espera de que la administración clausure la cárcel que funciona en la antigua sede del Gaula, así se encuentran los vecinos del barrio Crespo quienes ya no soportan más la negligencia por parte del Distrito.

Aseguran que el ambiente es de intranquilidad, de zozobra y preocupación principalmente en la calle 73 y la avenida Las Américas, debido a que este tema ya se convirtió en un problema sin solución. “Esta situación de la cárcel como los demás problemas de la ciudad no tienen una respuesta por parte de la administración”, comentó Rodolfo Díaz Wrigth, ciudadano de esta zona de la ciudad.

Los planteamientos y respuestas se escucharon por parte de las autoridades desde el 26 del mes pasado y, aseguran los vecinos, al sol de hoy no hay movimiento de nada y, lo peor de toda esta situación, es que están llegando nuevos detenidos. “Nos alegró el momento en que se escuchó que a finales de octubre se le daría solución al problema pero resultó que no fue este mes sino que se traslada para noviembre y la situación se agrava cada día más”, sostienen los líderes.

Lo que si está claro es que este sector de la ciudad no es un sitio adecuado para este tipo de instalaciones ni es un lugar adecuado para tal fin. Lo que fue la casa fiscal del administrador del aeropuerto se convirtió luego en la sede del Gaula y luego en la perrera de la Policía Metropolitana. Las noches para los vecinos de Crespo ya no son tranquilas pues se han tenido que habituar a ver el trasegar de gente esposada, el escándalo de los internos y el consumo de sustancias alucinógenas.

Para los vecinos de Crespo preocupa el sitio donde se encuentran los detenidos pero más que eso, el silencio que ha mantenido la administración y que ha hecho caso omiso a un problema que ha debido tener solución cuanto antes.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *