Jainer José Jiménez Moncaris y Gustavo Enrique González lograron sobrevivir con muy poca agua y llegaron por sus propios medios a la Isla de Tierra Bomba, desde donde partieron en la madrugada del domingo con rumbo norte bordeando la costa donde la faena era de mejor expectativa.

Pero el motor les falló en los límites del departamento de Bolívar con el Atlántico y no volvió a encender. Pasaron las horas, se les acabo el agua y con el amanecer del lunes llegó el desespero y el miedo a lo peor.

Pero como un milagro en la noche del lunes y después de varios intentos, el motor volvió a la vida, así como las almas de los dos pescadores y colocaron la proa de la canoa en dirección sur hacia Tierra Bomba y sus familias.

Los pescadores se desplazaban al parecer sin elementos de seguridad, de comunicaciones, ni sistemas luminosos de navegación.

Desde el momento en el que el reporte fue recibido, unidades de la Estación de Guardacostas de Cartagena iniciaron la verificación de área en coordinación con autoridades locales y organizaciones de pescadores de la zona.

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