Un grupo de obreros rechazó la decisión del Juzgado 9 Penal Municipal, motivada por una tutela interpuesta por Lía Margarita Muñoz, política del Pacto Histórico en Cartagena y en plena campaña electoral. Además, algunas voces consideran que es una retaliación por dejar de trabajar con el alcalde Dumek Turbay, hace pocos meses.

Lo que hace días fue emoción y júbilo, con el inicio de la recuperación de colegios en ruinas por parte de la Alcaldía de Cartagena, para más de 12 mil estudiantes y un centenar de obreros y profesionales, hoy es motivo de zozobra luego de conocerse que una tutela busca frenar las intervenciones, esperadas hace años por distintas comunidades.

Un grupo representativo de obreros, designados a la reconstrucción del colegio Jorge Artel en la vía Perimetral, rechazaron la decisión de Elizabeth Araújo, jueza Novena Penal Municipal de Cartagena, motivada por una tutela interpuesta por Lía Margarita Muñóz, miembro del Pacto Histórico en Cartagena y que se encuentra en campaña electoral.

“No solo son los niños a los que le buscan aplazar su sueño de tener un colegio en las mejores condiciones y estudiar; sino un centenar de obreros, como nosotros, que ya contaban con su empleo. No solo se para la emoción de niños, jóvenes y padres de familia; sino se afecta nuestra generación de recursos para mantener a nuestras familias; e, incluso, propiciando la inseguridad, pues mucha gente no deja aguantar hambre a sus hijos, sin hacer algo por solucionarlo”, expresó Víctor Quintana, uno de los obreros en el Jorge Artel.

Lo que desató la emoción colectiva en la ciudad hace 3 días, con el inicio de obras en colegios ruinosos y al borde del colapso, el pasado miércoles en la noche se convirtió en foco de indignación y rechazo ante un presunto uso de procesos judiciales, provocado por motivos políticos y electorales.

Incluso, la ciudadana Lía Margarita Muñoz fue criticada por distintas voces, tras conocerse que hasta hace meses trabajó como contratista con una Orden de Prestación de Servicios con la Alcaldía de Cartagena, por lo que a muchos le/ parece que la tutela es una retaliación o exigencia laboral.

“Le pedimos a la jueza que recapacite. Que analice lo que tenga por decir el Distrito; nosotros sabemos que mucho de lo que dice esa tutela es falso; pero mientras se desgrana todo esto, tenemos mucha preocupación por nuestros niños viendo muñequitos en las casas y nosotros sin poder trabajar en este lote. ¿Qué quiere Lia Muñoz, que comamos arena y tierra en nuestros hogares?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *