Por Danilo Contreras

Recurro a la amplitud de criterio de mis contados lectores a fin de que por cuenta de lo que expondré, NO se me gradué ni de gobiernista, ni de opositor a Dau, pues la tesis que agito es que sea cual sea el alcalde de coyuntura, todos sirven a un modelo elitista, excluyente y depredador del medio ambiente en el territorio.

Más allá de la controversia (un término benigno para describir lo que sucedió) protagonizada por quienes participaron en la audiencia programada por el CNE como parte del trámite del proceso de revocatoria al Alcalde Dau, me llamó la atención un aparte de su intervención que ratifica la ejecución del proyecto “Malecón Ciénega de la Virgen”, expuesto en una llamativa diapositiva.

Varias inquietudes me genera este proyecto consagrado en el Plan de Desarrollo que pasó sin mayor discusión.

La primera evidencia es que el “Malecón” no corresponde con lo preceptuado en el artículo 96 del POT que habla del “PARQUE DISTRITAL CIENAGA DE LA VIRGEN” y lo define como el “macro – proyecto así denominado conforma uno de los paisajes estratégicos de la ciudad. Comprende una superficie de tres mil trescientas hectáreas (3.300 Ha.), las cuales se extienden desde el gran sistema de la Ciénaga del mismo nombre, hasta sus orillas cubiertas con mangles y el límite máximo de inundación, exterior a sus bordes”.

El contraste no se reduce a nombres, sino que plantea visiones distintas del enfoque del desarrollo en el territorio. Veamos por qué.

En oficio AMC-OFI-0094914-2020 de 23 de octubre de 2020, dirigido por el ex – Secretario de Planeación Guillermo Ávila Barragán, al concejal Javier Julio Bejarano, dicho funcionario expresó que las obras estructurantes del “Malecón de la Ciénega de la Virgen” serían: 1. Estudios y diseños ajustados para la Construcción 14,2 km del tramo este de la vía perimetral con calles de servicio y acceso. 2. Rehabilitar 3.5 kilómetros canales secundarios. 3. Construir 7 kilómetros de canales bajo calle. 4. Conformación de una cooperativa con los habitantes de los barrios aledaños a la vía perimetral. 5. Conformación de un sistema de gestión Hídrica de la Ciénaga de la Virgen y Recuperación del Manglar.

Resalto la prevalencia del concreto (cemento) en dicho planteamiento sobre la recuperación ambiental de la Ciénega, que hoy es más urgente ante su acelerada desecación por la acción del hombre.

La estructuración del “Malecón” se aleja de la visión que las comunidades de la zona suroriental ayudaron a construir y dejaron plasmada en el decreto 063 de 2.006, “Por el cual se adopta la formulación del Macroproyecto Parque Distrital Ciénaga de la Virgen como instrumento de planificación complementario al POT”, para, quizás, copiar el modelo Barranquilla y su malecón del rio.

En efecto, en este último instrumento (decreto 063 de 2.006) se destacan, entre otros lineamientos, los siguientes: 1. Evitar la degradación de los cuerpos de agua y de manglar de la Ciénaga de la Virgen y sentar las bases para la creación del Parque Distrital y de sus áreas de transición y amortiguamiento. 2. Apoyar el restablecimiento del balance hídrico de la Ciénaga de la Virgen aplicando acciones previstas por el Plan de Ordenamiento y Manejo de la Cuenca y sobre todo a partir de un proceso de urbanización ambientalmente sostenible que restablezca los cauces hídricos naturales, levante las condiciones actuales de represamiento y regule las condiciones de,  infiltración. 3. Determinar los lineamientos para restaurar cauces, eliminar terraplenes, jarillones y pequeñas represas, así como programas de reforestación. 4. Frenar los actuales procesos de intervención antrópica a lo largo del Anillo Vial y de este hacia la Ciénaga, así como los que se desarrollan en los sectores de La Boquillita y Marlinda, entre otras acciones de índole ambiental prioritario.

Esa visión que privilegia la recuperación ambiental de la Ciénega es consecuente con los desafíos que el cambio climático le presenta a la ciudad y atiende a la visión mayoritaria construida desde las comunidades. La lógica y los imperativos de la adaptación climática indican que debe anteponerse la naturaleza al cemento y a las infraestructuras “duras”. La recuperación de la naturaleza debe anteceder a cualquier obra urbanística.

Mientras se impulsa una versión “cementera” del desarrollo con el referido “Malecón”, dejando de lado la recuperación ambiental de la Ciénega y sus bordes, dirigentes como Aniano Morales claman en el desierto para que cesen acciones que ayudan a desecar la Ciénega, incluso promovidas por entidades como Cardique, que con anti – técnicos procesos de “descole” de caños y canales que vierten sus aguas a la Ciénega, contribuyen a la creación de islas artificiales con desechos y escombros, que más temprano que tarde serán pobladas por invasores profesionales o por población necesitada que luego vende su posesión a potentados y especuladores inmobiliarios que aprovechan estos procesos de ocupación para apropiarse de la plusvalía de territorios privilegiados por la vista paisajística de los cuerpos de agua, en un proceso pernicioso que ya ha ocurrido históricamente en la zona norte de la ciudad. (https://www.facebook.com/1136720491/posts/10223045390899986/) (https://m.facebook.com/story.php?story_fbid=10223010893077562&id=1136720491&sfnsn=scwspwa)

Que sirva esta nota para denunciar el hecho de que la estrategia de entregar a la Junta Directiva creada por la ley 2038 de 2020, el manejo de la erradicación de la pobreza extrema y la adaptación al cambio climático de la ciudad, viene premeditada en documentos como el elaborado por el BID y Findeter, denominado “Cartagena Sostenible 2033”, que en su página 285 señala: “Creación de la unidad ejecutora del plan de acción: Cartagena, ciudad sostenible y competitiva. Debido al carácter de largo plazo y no vinculante de los proyectos propuestos en el Plan de Acción, y con el fin de complementar las acciones planteadas en el mismo, se sugiere a la entidad territorial evaluar la conformación de una figura de carácter interinstitucional, que garantice la aprobación, adopción, seguimiento y evaluación de los proyectos”.

Ese criterio es ratificado a la letra por lo expuesto por el ex – secretario de planeación quien en el oficio AMC-OFI-0094914-2020 mencionado, dirigido al concejal Javier Julio Bejarano para explicar el “Malecón”, afirmó que “el éxito del Proyecto dependerá en gran medida de que se acometan todas ellas y de forma coordinada como un proyecto único, y preferentemente bajo la dirección de una única agencia ejecutora”.

El diablo está en los detalles. (y en el modelo). Ojalá me equivoque.

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